
Como parte de su compromiso con el bienestar y la seguridad de su comunidad estudiantil, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso mantiene y fortalece su sistema de buses de acercamiento, un servicio clave que facilita el traslado diario de estudiantes entre Valparaíso, Viña del Mar y el Campus Curauma.
Actualmente, este sistema cuenta con un total de 28 buses, incluyendo tres nuevas máquinas incorporadas durante 2026, en respuesta al aumento de la población estudiantil en el campus, que este año sumó cerca de 500 nuevos alumnos y alumnas, principalmente por el traslado de la Escuela de Educación Física. Cada vehículo tiene una capacidad de 42 pasajeros, lo que permite cubrir de manera eficiente la demanda de transporte.
Durante las mañanas, el servicio contempla 9 recorridos desde Valparaíso y 24 desde Viña del Mar hacia Curauma, con salidas diferidas entre las 7:30 y las 9:00 horas. En tanto, durante la tarde se realizan 15 recorridos de retorno hacia ambas ciudades, entre las 17:00 y las 18:35 horas, facilitando así el regreso seguro de las y los estudiantes a sus hogares.
A ello se suma un servicio interno en el sector de Curauma, donde los buses realizan aproximadamente 60 recorridos diarios, permitiendo acercar a los estudiantes a distintos puntos del campus y sus alrededores, optimizando su desplazamiento durante la jornada académica.
El vicerrector de Administración y Finanzas, Álex Paz, destacó la relevancia de este sistema, señalando que “como Universidad hemos asumido el desafío de sostener en el tiempo un servicio que impacta directamente en la calidad de vida de nuestros estudiantes. Sabemos que el acceso oportuno y seguro al campus es fundamental para el desarrollo de sus actividades académicas, por lo que este esfuerzo responde a una preocupación permanente por su bienestar”.
El Campus Curauma alberga actualmente a cerca de 3 mil estudiantes, de los cuales aproximadamente 1.400 hacen uso de este beneficio. En este contexto, el sistema de buses de acercamiento se ha consolidado como un apoyo concreto para la comunidad estudiantil, especialmente considerando las distancias y tiempos de traslado que implica la conexión con el sector.
Cabe destacar que este servicio se implementó en 2010, en el marco de la inauguración del Campus Curauma, proyectándose inicialmente como una medida transitoria por un año. No obstante, y en línea con el enfoque institucional que sitúa a las y los estudiantes en el centro de su quehacer, la Universidad lo ha mantenido de manera ininterrumpida hasta la actualidad.
De esta forma, la PUCV reafirma su compromiso con una formación integral, generando condiciones que favorecen no solo el desarrollo académico, sino también el bienestar y la seguridad de su comunidad estudiantil.
Por Juan Pablo Guerra
Dirección de Comunicación Estratégica