
Con una trayectoria académica y científica vinculada estrechamente a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la profesora asociada Paloma Fuentes se integra a la Escuela de Ingeniería Bioquímica con el propósito de aportar tanto en la formación de estudiantes como en el fortalecimiento de líneas de investigación de frontera en biotecnología.
Durante este primer semestre, la académica impartirá el curso Desarrollo Integral y Comunicación en Ingeniería, orientado a estudiantes de primer año, donde acompañará su proceso de inserción universitaria. Asimismo, colaborará en el curso de Estadística para Ingeniería, dirigido a estudiantes de cuarto año. “Me entusiasma mucho poder contribuir en diferentes etapas de la carrera, y muy particularmente, ser una guía para las y los jóvenes que recién se integran a nuestra casa de estudios”, señala. En ese sentido, agrega que “desde estos cursos se puede generar un gran impacto en el potenciamiento de habilidades para no solo mejorar el desempeño académico, sino también para ofrecerles una perspectiva amplia e integral del quehacer universitario y profesional”.
Ingeniera Civil Bioquímica de la PUCV y Doctora en Biotecnología en el programa conjunto con la USM, su trayectoria combina una sólida base en bioprocesos con experiencia en innovación y transferencia tecnológica. Durante su doctorado, desarrolló estrategias para el cultivo de células madre mesenquimales en sistemas escalables, en el marco de un proyecto en colaboración con la empresa Cellus Medicina Regenerativa S.A., lo que derivó en una solicitud de patente en 2024 y en una colaboraciòn academia-industria que le ha permitido trabajar con distintos actores del ecosistema.
En su nueva etapa como académica, la profesora Fuentes comenta: “Espero contribuir en el desarrollo y consolidación de una línea de investigación enfocada en el cultivo 3D de células madre, orientada al diseño de productos de terapia celular y acelular”. En esta línea, busca integrar la ingeniería de bioprocesos con la biotecnología y las ciencias biológicas, con el objetivo de generar conocimiento de frontera y fortalecer las capacidades tecnológicas de la Escuela.
En el ámbito docente, su enfoque apunta a articular la enseñanza con la investigación aplicada. "Busco crear espacios formativos donde las y los estudiantes desarrollen una mirada interdisciplinaria, vinculada a desafíos actuales del sector productivo y de la investigación avanzada”, afirma.
Actualmente, participa en diversos proyectos de investigación, entre ellos un FONDEF de Tecnología Avanzada orientado al desarrollo de un biofármaco para el tratamiento de la osteoartritis, junto a un equipo liderado por la Universidad de los Andes. Asimismo, forma parte de un proyecto FONDEQUIP que ha permitido implementar equipamiento avanzado en la Escuela, y lidera su proyecto Fondecyt de Postdoctorado, enfocado en optimizar la producción de vesículas extracelulares con potencial terapéutico.
Respecto a sus primeras semanas como profesora asociada, destaca que este nuevo rol ha sido una evolución natural de su trayectoria en la Universidad, aunque no exenta de desafíos y señala que “estar acá, en esta nueva posición, es una oportunidad bastante única, que estoy segura me seguirá abriendo infinitas posibilidades para fortalecer mi carrera profesional, y con ello, continuar contribuyendo a la formación de ingenieras e ingenieros de excelencia”.
Con su incorporación, la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV refuerza su compromiso con una formación de calidad y con el impulso de investigación aplicada de alto impacto, proyectando su trabajo hacia el desarrollo de soluciones innovadoras en el ámbito de la salud y la biotecnología.
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica