
“Nunca me la creí. Recién hace menos de un año empecé a aceptar que soy buena”, reconoce Antonia Valdenegro, estudiante de Arquitectura en nuestra casa de estudios. Con 23 años acaba de clasificar a los FISU Panamericanos de Lima 2026 en los 3.000 metros con obstáculos.
Valdenegro llegó a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desde Arica tras un receso marcado por el estallido social y la pandemia. Aunque en su infancia practicó deportes de equipo como fútbol y balonmano, el atletismo apareció de forma recreativa en primero medio y se convirtió en su foco ya en la Universidad, tras superar un periodo personal que le impidió correr con regularidad. “Quería salir a correr y no podía. Me costó mucho”, relata sobre ese regreso al trote.
Su primera carrera importante fue la Maratón de Concón 2023 (10 km), donde logró un tiempo sorprendente para ella. El verdadero impulso competitivo llegó tras conocer a Brian Codoceo, entonces seleccionado de la Católica de Valparaíso, quien hoy es su entrenador y compañero de proceso. Gracias a esa conexión entró al equipo representativo de la Universidad tras participar en una competición de cross country y, guiada por el entrenador Leonardo Fernández, se orientó hacia los 3.000 metros con obstáculos, actualmente su especialidad.
Uno de sus hitos fue en un campeonato FENAUDE, donde terminó segunda en pista, pero ascendió al primer lugar tras la descalificación de la ganadora. La carrera, además, le dejó su mejor marca personal en una prueba que exige sortear 35 obstáculos, un logro que la emocionó profundamente.
Pese a los resultados, Antonia reconoce que le cuesta asumirse: “Me cuesta mucho aceptar los halagos”. Su familia y su entorno han sido claves en este proceso; cuando le contó a su madre que iría a Lima, ella compró el pasaje. La dimensión espiritual también forma parte de su preparación: en momentos de nerviosismo, acudió a su iglesia y a la oración para encontrar calma.
Con la clasificación, la estudiante de Arquitectura combina trabajo físico, mental y emocional en su preparación. “El mayor consejo es atreverse”, confiesa al dirigirse a quienes dudan en comenzar a practicar deporte. Para ella, el haber dado ese paso cambió su vida.
La temporada 2026 será su última como deportista universitaria. Ir a Lima en agosto y cerrar esta etapa representando a la PUCV y a Chile, junto a sus compañeros, significa “un broche de oro”, afirma. Aunque aún asimila su participación internacional, se muestra agradecida por el apoyo de su entrenador, su familia y su equipo.
Dirección de Deportes y Actividad Física