
La ceremonia de inauguración del Año Académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso tuvo en esta oportunidad un cariz histórico de profundo significado. Además del discurso del rector y la entrega de la Medalla Centenario a un grupo de Profesores Eméritos, se otorgó el grado de Doctorado Scientiae et Honoris Causa al Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano, Cardenal José Tolentino de Mendonça, quien fue el invitado de honor y a quien le correspondió ofrecer la Clase Magistral de este año.
La jornada en la que coincidentemente se celebra el 98° aniversario de la PUCV, inició con la sesión de fotografías oficiales de los equipos directivos, académicos, administrativos y las máximas autoridades eclesiásticas de la Nunciatura Apostólica, de las diócesis de Valparaíso y San Felipe, y del Seminario Pontificio que forma a los sacerdotes de la diócesis, quienes participaron en todas las actividades de la jornada.
A ellos se sumó un grupo de más de 60 estudiantes de las distintas carreras de la Universidad que conforman el Cuadro de Honor 2025, por su excelencia académica.
Durante la ceremonia, el rector Nelson Vásquez destacó la trayectoria de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso a lo largo de su existencia y su consolidación como una de las instituciones de excelencia y vocación pública más importantes de Chile. Asimismo, valoró su aporte en investigación, desarrollo cultural y formación integral.
“Hace 98 años nuestra universidad abrió sus puertas con un propósito claro y visionario: formar a jóvenes para Chile, inspirada en el legado de los fundadores, quienes soñaron con una universidad católica para Valparaíso y el país. Ese sueño profundamente arraigado en nuestra tradición, pero siempre abierto al porvenir, ha sido sostenido y proyectado por generaciones de académicos, estudiantes, funcionarios y egresados que han hecho de esta casa de estudios superiores una obra colectiva de extraordinario valor”, expresó.
En la actividad solemne también se entregaron las Medallas Centenario a los profesores eméritos: Claudio Elórtegui, Jorge Galbiati, Virgilio Rodríguez y Berta Silva, como reconocimiento a su valioso aporte a la academia y su dilatada trayectoria en pro de la formación de estudiantes.
El momento más solemne de la jornada correspondió a la entrega del Doctorado Scientiae et Honoris Causa al Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, Cardenal José Tolentino de Mendonça, cuyo discurso de Laudatio estuvo a cargo del Profesor Emérito Bernardo Donoso. En sus palabras para el homenajeado, Donoso realizó un recorrido por las obras del Cardenal, destacando su capacidad para unir la razón y la fe, proponiendo a la universidad como un “laboratorio del futuro”, donde la cultura y la espiritualidad se encuentran.
El Gran Canciller de la PUCV y Obispo de Valparaíso, Monseñor Jorge Vega, destacó la visita del Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación e hizo un llamado a la comunidad a no ser indiferente al sufrimiento. “Hoy no podemos negar que hay muchas heridas y eso no tiene que quedar solamente para los políticos y los sacerdotes, sino también como universidad debemos ir al encuentro de las heridas del mundo para contribuir a sanarlas”, indicó.
Clase magistral
El Cardenal de Mendonça ofreció una Clase Magistral en la que reflexionó sobre la misión espiritual y social de las universidades católicas y profundizó en la importancia de la educación para corregir las desigualdades, potenciar el talento y contribuir desde una perspectiva social.
“La universidad aspira no solo a conectar la universalidad de las disciplinas y el conocimiento, sino también la universalidad de las personas y como un gran laboratorio de esperanza social, cumple bien su función cuando acoge a todos con una visión verdaderamente transversal”, advirtió.
En su presentación, además, valoró el rol que tienen profesores y profesoras como maestros al interior de las aulas. “Tener un maestro es tener a quién preguntar y más profundamente todavía es tener ante quién preguntarse. De hecho, necesitamos más profesores y educadores, no solo para encontrar respuestas, sino también para encontrar la confianza necesaria para formular las grandes preguntas que nos inquietan en una era de transformación acelerada como la que vivimos, donde se inauguran tantas posibilidades, pero también tantas incógnitas”, precisó.
Finalmente, el Cardenal instó a la Institución a continuar trabajando para que las aulas se transformen en espacios de servicio, donde se busque la verdad con una profunda vocación pública y compromiso con el país.
“Sigan asumiendo, como ya lo hacen, el reto de ser centinelas de la alegría y del servicio a la humanidad, fieles a su identidad católica y atentos a los nuevos signos de los tiempos. La misión que se les ha encomendado es de suma importancia (…) La universidad es una comunidad de personas que viven en estrecha interacción mutua, generando sinergias sin las cuales el proyecto educativo y eclesial no resulta eficaz. Su riqueza solo se manifiesta cuando valora a todos los que conforman la realidad educativa y se convierte en una verdadera comunidad”, añadió.
Opiniones de asistentes
La Profesora Emérita y académica de la Escuela de Comercio, Berta Silva, valoró la entrega de la Medalla Centenario. “Siempre agradezco mucho a Dios y creo que no es casualidad haberla recibido el día de hoy, ya que pude conocer al Cardenal José Tolentino de Mendonça; escucharlo y recibir sus enseñanzas, las cuales se traducen en el compromiso de quienes formamos parte de la PUCV y que cumplimos una vocación de servicio y enseñanza para construir una sociedad mejor".
El senador y alumni Andrés Longton añadió que “me llena de orgullo que la Casa de Estudios continúe formando profesionales de excelencia, que hoy se destacan tanto en la vida pública como privada del país. Haber sido parte de esta universidad es algo que valoro profundamente. Cuando existe una relación cercana y formativa entre estudiantes y docentes, sumada a la excelencia académica, se genera una combinación virtuosa que permite que la Universidad se mantenga de manera consistente entre las mejores del país”.
La senadora por la Región de Atacama, Yasna Provoste, señaló que “se valora especialmente su misión, no solo en el ámbito educativo, sino también en su vinculación con los territorios. La reflexión planteada hoy refuerza la idea de que la formación no se limita al conocimiento, sino que también debe integrar una dimensión humana. La razón y la fe, como se expresó en la ceremonia, deben avanzar de manera conjunta. Ese es un sello distintivo en la formación que entrega la Universidad, y que también se proyecta en su impacto en los territorios, contribuyendo a transformar vidas”, concluyó.
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica