Centro Ceres publica artículo sobre capacidad olfativa de aves para detectar insectos

En este estudio se busca demostrar que las aves insectívoras responden positivamente a la feromona del gusano del tebo; permitiéndole localizar y posteriormente alimentarse de sus presas.

30.11.2021

Junto a académicos de la Pontificia Universidad Católica de Vaparaíso (PUCV) e INIA La Cruz, investigador del programa Paisaje, Territorio y Desarrollo Rural (PTDR) de Centro Regional Ceres publicó el artículo “A larval aggregation pheromone as foraging cue for insectivorous birds” en la revista The Royal Society.

En éste, se busca demostrar que las aves insectívoras responden positivamente a la feromona de agregación larvaria de Chilecomadia valdiviana, o también conocido como gusano del tebo; permitiéndole localizar y posteriormente alimentarse de sus presas.

Tradicionalmente, se ha considerado a las aves como anósmicas, es decir, tienen poca o nula capacidad de olfato, lo que las hace depender de señales visuales para guiar su comportamiento. En esta investigación, se analizan diversos estudios sobre esta facultad mediante distintos niveles taxonómicos como: buscar alimento, elegir pareja, reconocer a sus parientes, localizar sus nidos y eludir a depredadores; destacando aquellos artículos en los que se ha documentado la competencia de aves insectívoras para detectar a sus presas mediante el sentido del olfato.

Es así como, a través de esta aseveración, Pablo Díaz, investigador del programa PTDR (Centro Regional Ceres); el Dr. Jan Bergmann, experto en semioquímicos (PUCV); el Dr. Juan Luis Celis, ecólogo e investigador senior (PUCV); y el Dr. Jaime Martínez, experto en feromonas y etiología (INIA La Cruz); se preguntaron si las aves insectívoras pueden aprovechar las señales químicas emitidas por las larvas de las que se alimentan para ser rastreadas.

Para probar esta hipótesis, se desarrolló un experimento de campo que utilizó dispensadores de liberación de feromonas y larvas artificiales. En éste, buscaron descifrar cómo funcionan las señales químicas de las aves en la depredación de insectos, observando que los árboles con dispensadores de feromonas tuvieron cuatro veces más picaduras de aves, en comparación a los árboles con dispensadores de control.

Para Pablo Díaz, ingeniero agrónomo e investigador del programa PTDR, este hallazgo demuestra que las aves insectívoras pueden utilizar señales químicas para localizar a sus presas, haciendo hincapié en que “se podría utilizar las feromonas de plagas para potenciar el control biológico mediado por aves como una medida de intensificación ecológica”.

Ante esto, el estudio señala la importancia de las aves para el control biológico de insectos herbívoros, dado que éstos son considerados una de las principales plagas en la agricultura. En dicho escenario, tales resultados se presentan como una oportunidad para desarrollar estrategias de manejo sustentable que promuevan alternativas ecológicas, tales como la reducción en el uso de agroquímicos, instalación de bandas florales, entre otros.

Por Danny Ramirez

Centro Ceres