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Puntaje máximo en PAES de Matemática opta por la PUCV como primera opción

Miércoles 7 de enero de 2026

Con solo 17 años, Rómulo Boggiano, exalumno del colegio Saint Dominic de Viña del Mar, obtuvo puntaje máximo nacional en la PAES de Matemática 1, resultado que corona una trayectoria marcada por su destacada participación en campeonatos y olimpiadas en esta área del conocimiento. “Saqué 1.000 puntos en Matemática 1 y fue una sorpresa”, recuerda. “Me desperté como las 8:30, llamé a mi mamá y vimos los resultados juntos. Lo primero que hice fue saltar de emoción, porque no me lo esperaba”.

Además del máximo puntaje en Matemática 1, Rómulo obtuvo 896 puntos en Lenguaje y 838 en Matemática 2, junto a un sólido NEM y ranking, resultados que le permiten proyectar con tranquilidad su ingreso a la educación superior. Desde temprana edad mostró afinidad por los números. “Siempre me gustaron las matemáticas”, comenta, destacando el permanente apoyo de su familia y de profesores que reconocieron anticipadamente su talento.

Ese recorrido lo llevó a participar activamente en competencias realizadas en la PUCV, donde obtuvo un primer lugar nacional y dos segundos lugares, experiencias que lo acercaron a la vida universitaria. “Conozco casi todas sus facultades, porque tenía que ir a premiaciones y actividades. La Universidad me resulta muy familiar”, afirma.

La PUCV como primera opción

Aunque sus resultados le permitían proyectar estudios en Santiago, Rómulo optó por permanecer en la región. “Me gusta la PUCV y prefiero estudiar acá”, señala, destacando una decisión basada tanto en aspectos académicos como personales.

Su elección es Ingeniería Civil Industrial, carrera que valora por su proyección y por el sello formativo de la Universidad. “Es una carrera que siempre me ha gustado y también por eso mismo escojo la Católica de Valparaíso: me gusta harto el ambiente, la vida universitaria”, explica, a lo que suma el carácter tradicional de la institución. “Eso también me dará cierto prestigio a la hora de titularme y en cómo va a ser mi futuro después de salir de la U”, comenta.

Orgullo familiar

Para su madre, Carla Gotuzzo, el resultado es fruto del camino que Rómulo ha recorrido: “Es muy buen alumno, se destaca en varias áreas. Siempre pensamos que él merecía poder elegir la universidad y la carrera que quisiera”.

Sobre la elección de nuestra casa de estudios, destaca factores que van más allá de lo académico. “Para mí, que sea una universidad tradicional, con prestigio y donde los alumnos tengan buenas relaciones interpersonales fue primordial para elegir a la PUCV por sobre otras”, afirma.

Hoy, mientras evalúa beneficios y proyecta su ingreso a la universidad—donde además estudiarán algunos de sus amigos más cercanos—, Rómulo transmite un mensaje claro a quienes viven el mismo proceso. “Les aconsejo que disfruten la vida universitaria. No se trata solamente de egresar: son cinco años para estar bien, tranquilos y estudiar lo que uno quiere. El ambiente y el cómo te sientes psicológicamente es súper importante”, subraya.

Una mirada que su mamá comparte plenamente: “La universidad es una de las mejores etapas de la vida. Ahí se forja el espíritu, la carrera y también los amigos que te acompañan para siempre. Hay que ser responsable y metódico, pero también disfrutar este proceso que no vuelve”.

Por Daniela Lorca

Dirección de Comunicación Estratégica

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