
Con grandes expectativas y dispuesta a entregar lo mejor de sí, esta semana se incorporó a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Josefa Soto. Oriunda de Coyhaique, en la Región de Aysén, la estudiante eligió nuestra casa de estudios motivada por su prestigio académico y su profunda vocación de servicio.
Josefa cuenta que la PUCV fue su primera opción y que decidió estudiar Trabajo Social porque, desde pequeña, le ha gustado interactuar y ayudar a las personas.“Sé que es una de las mejores universidades del país y que tiene un gran prestigio. Siempre me ha gustado esta universidad y me han hablado muy bien de la Católica de Valparaíso”, comentó.
Respecto a su proceso de instalación en la ciudad puerto, reconoce que al comienzo sintió algo de nerviosismo, considerando que proviene de una ciudad pequeña donde no existe locomoción colectiva. Sin embargo, con el paso de los días ha ido adaptándose y valorando la experiencia de integrarse a la vida universitaria.
“Ya en la PUCV me sentí bastante acogida. Además, encuentro que la universidad tiene una infraestructura muy bonita, especialmente la Casa Central. Los profesores y profesoras de la Escuela de Trabajo Social se presentaron y fueron muy amables, como si los conociera de antes. Me sentí como en casa”, señaló.
Sobre las expectativas que tiene para esta nueva etapa, Josefa reconoce que todo es nuevo para ella. Entre sus planes está conocer mejor Valparaíso, ciudad patrimonial, y también hacer nuevas amistades.
“Estoy emocionada por participar en el Encuentro al Atardecer, donde estarán estudiantes de distintas carreras, y así poder interactuar con jóvenes de regiones. Tengo una amiga que estudia en la Católica, pero está en Pedagogía en Historia, así que espero que con el paso de los días me sienta cada vez más preparada”, agregó.
Josefa egresó del Liceo Josefina Aguirre Montenegro, donde se especializó en gastronomía. Tras dos años decidió orientar su formación hacia el ámbito del Trabajo Social.
“Fue un cambio muy grande, pero tuve dos años para salir, trabajar y pensar con más calma qué quería hacer. Apenas llegué a Valparaíso sentí que todo era nuevo para mí. Nunca había estado en esta ciudad, pero me siento feliz”, concluyó.
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica