
Con una trayectoria de más de 17 años vinculada a la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), Pedro Aguilera asumió recientemente como nuevo gestor de Experiencia Estudiantil de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, cargo que busca fortalecer el acompañamiento integral de las y los estudiantes a lo largo de su vida universitaria.
Aguilera cuenta con una amplia experiencia en gestión institucional y participación estudiantil. Fue parte activa de la Federación de Estudiantes de la Universidad, donde ejerció como presidente y vicepresidente durante el período 2003–2004, además de desempeñarse como consejero superior estudiantil. Es biólogo de formación, posee un Magíster en Dirección Pública impartido por el Centro de Estudios y Asistencia Legislativa (CEAL) de la Universidad.
Tras desempeñarse como docentes en distintas casas de estudio, regresó en 2008 a la PUCV, consolidando una trayectoria marcada por el trabajo directo con estudiantes y sus organizaciones. “La sociedad ha evolucionado a un ritmo muy acelerado y nuestro desafío es mantenernos en sintonía con las problemáticas reales del estudiantado”, señaló, destacando la importancia del diálogo permanente con dirigentes estudiantiles y redes de apoyo.
Uno de los hitos que ha marcado la experiencia universitaria reciente fue la pandemia de Covid-19, período que —según Aguilera— generó un quiebre en las dinámicas de socialización, empatía y trabajo colaborativo. “Ha sido una generación que hemos tenido que acompañar intensamente, no solo desde la DAE, sino desde toda la Universidad”, explicó.
En este contexto, la creación del Centro de Atención y Apoyo Estudiantil representa un paso estratégico para la PUCV. Se trata del primer esfuerzo institucional por centralizar algunos de los servicios más demandados por los estudiantes, integrando áreas como Procesos Docentes, Asuntos Estudiantiles, Finanzas, Postgrado y Asuntos Internacionales. Este modelo busca ofrecer una atención más ágil, coordinada e integral, articulando el trabajo entre direcciones y vicerrectorías.
“El rol cristiano de la Universidad implica acompañar a los estudiantes en las diversas situaciones que viven. No se trata solo de cursar una malla curricular, sino de apoyar su desarrollo personal y profesional”, afirmó Aguilera, quien considera este nombramiento como un reconocimiento a una labor sostenida durante casi dos décadas.
Asimismo, destacó el impacto del acompañamiento institucional en el desempeño de exalumnos que hoy ocupan cargos relevantes en el ámbito público y privado. “Existe una relación fluida con nuestros alumni, quienes regresan a la Universidad y comparten su experiencia. Ese impacto en la sociedad refleja el sello formativo de la PUCV”, indicó.
Entre los principales desafíos de su gestión, Aguilera mencionó la necesidad de posicionar el nuevo Centro a nivel institucional, fortalecer la articulación entre las distintas áreas que lo componen y asegurar tiempos de respuesta acotados y eficientes.
La meta a corto plazo es que el alumnado identifique al Centro de Atención y Apoyo Estudiantil como un espacio cercano y confiable, reconocido por la calidad de su atención y la rapidez en la entrega de soluciones.
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica