
En el marco de la solemnidad de la Anunciación del Señor, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio inicio a su Año Académico 2026 con una Eucaristía celebrada en la Capilla de Casa Central. En la instancia, la comunidad universitaria encomendó con fe y gratitud su vida, misión y quehacer, al comenzar un nuevo ciclo y recordar sus 98 años de trayectoria.
La ceremonia fue presidida por el Cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, y concelebrada por el Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Kurian Mathew Vayalunkal, junto al Gran Canciller de la PUCV, Monseñor Jorge Vega, svd.
La instancia convocó a autoridades universitarias, académicos, estudiantes y funcionarios, destacando por la presencia de representantes del Vaticano, lo que refuerza el estrecho lazo de la Universidad con la Santa Sede, así como su proyección en redes internacionales vinculadas a la educación, la cultura y la Iglesia.
El conocimiento al servicio de la comunidad
En la proclamación del Santo Evangelio, el Cardenal José Tolentino de Mendonça invitó a la comunidad a contemplar el misterio de la Anunciación, destacando la figura de María como ejemplo de apertura, confianza y disponibilidad ante el llamado de Dios.
En su mensaje, relevó el valor de acoger con esperanza los desafíos del presente, subrayando que la vida universitaria también está llamada a ser un espacio de escucha, discernimiento y servicio al bien común: “No basta acumular conocimiento y ser brillantes si no somos humanos. Dios nos desafía a que la fe se haga carne, realidad concreta en nuestro estudio y nuestra labor. Que el conocimiento no solo sea para el logro personal, sino para el servicio a los demás”.
Además, invitó a “buscar la verdad con rigor y compromiso ético. Que María nos enseñe a poner la inteligencia y vidas al servicio, para que seamos portadores de esperanza en nuestro entorno académico y eclesial”.
Testimonios de compromiso con la educación
Uno de los momentos más significativos fue la presentación de las ofrendas, mediante las cuales la comunidad universitaria expresó su identidad y proyección. Entre ellas destacaron la Carta Apostólica de SS León XIV, “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, y el libro del Cardenal José Tolentino de Mendonça, “Breve Léxico para el futuro de la educación católica”, el informe de evaluación AVEPRO de la Facultad Eclesiástica de Teología; así como el Modelo Educativo y el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029 de la PUCV. Todos ellos como “instrumentos de esperanza” para quienes trabajan y aprenden en nuestra comunidad.
Al respecto, la decana de la Facultad Eclesiástica de Teología, Loreto Moya, indicó que “iniciar el año académico con esta ceremonia es un símbolo de nuestra misión universitaria, de que todo lo que hacemos es también para mostrar un rostro de Dios y de la Iglesia”. En esa misma línea agregó que “el Cardenal nos recuerda que el conocimiento y la fe se necesitan mutuamente, y en eso podemos ser un gran aporte a la sociedad”.
Por su parte, Claudio Zett, director de la Escuela de Tecnología Médica, sostuvo que “el mensaje del Cardenal nos permite empezar un nuevo año académico con esperanza. Nos trasmite paz y alegría para proyectarnos al futuro y avanzar como PUCV”.
En tanto, el decano de la Facultad de Filosofía y Educación, José Miguel Garrido, destacó que “la conexión entre fe y razón es esencial para nuestra Universidad”, y agregó: “poner el conocimiento al servicio de la comunidad es parte de nuestro ADN como institución y revalida lo que hemos ido construyendo en estos casi 100 años de historia”.
De este modo, la inauguración del Año Académico 2026 se consolidó como un espacio de encuentro entre la vida universitaria y la misión eclesial, reafirmando el compromiso de la PUCV con una educación integral, centrada en la persona y orientada al servicio de la sociedad
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica