25 de marzo, 2026
Fernanda Osorio: de investigadora escolar a formar nuevas generaciones científicas
Desde muy joven, Fernanda Osorio Mesa supo que la ciencia era parte de su camino. Hoy, con 22 años y a la espera de su titulación en Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, mira hacia atrás y reconoce que su historia comenzó mucho antes de ingresar a la universidad, cuando se integró a las Academias Explora de Investigación e Innovación Escolar del Programa Explora Valparaíso.
Procedente de San Antonio, Fernanda formó parte de la Academia Yecos del Instituto Comercial Marítimo Pacífico Sur (INCO), guiada por el profesor Pablo Malhue. Fue allí donde desarrolló sus primeras investigaciones, especialmente ligadas a los humedales costeros y la observación de aves, una pasión que mantiene hasta hoy y que incluso considera su hobby favorito “me gusta pajariar, observar y escuchar aves”.
Durante su etapa escolar participó en múltiples congresos regionales y nacionales del Programa Explora, además de instancias como la Feria Antártica Escolar y encuentros científicos en el Museo Nacional de Historia Natural. Su trabajo en torno a la fauna de humedales le valió una mención honorífica y le permitió fortalecer competencias que marcarían su futuro, el manejo del método científico, el trabajo en laboratorio y, sobretodo, la seguridad para exponer y comunicar ciencia “Aprendí a desplazarme con seguridad, a sentir el espacio como mío. Eso hasta el día de hoy me ayuda en la sala de clases”, comenta.
Un ingreso que cambió su historia
Su ingreso a la educación superior implicó enfrentar obstáculos y momentos de incertidumbre. Fernanda no alcanzó el puntaje necesario para ingresar por la vía regular a la carrera que soñaba. Sin embargo, debido a su trayectoria científica y a la existencia del Cupo Explora UNESCO, finalmente pudo acceder a Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales.
Tras postular y participar en entrevistas, recibió la noticia pocos días antes del inicio de clases. Fue un momento inesperado y profundamente emocionante para ella y su familia. “Creo que estas vías son fundamentales. Un puntaje no siempre refleja lo que sabemos o lo que somos capaces de hacer. En cambio, estas alternativas reconocen trayectorias, esfuerzo y habilidades reales”.
Gracias a esta vía de acceso, Fernanda ingresó en 2021 a la PUCV, consolidando un camino que siempre estuvo ligado a la ciencia y, progresivamente, a la docencia.
Su práctica profesional cerró el ciclo de manera simbólica, volvió al INCO, el mismo establecimiento donde comenzó su formación científica. Tener como mentor al profesor que la inspiró a estudiar pedagogía fue una experiencia profundamente significativa. “Fue muy gratificante volver, compartir con mis antiguos profesores y ahora estar desde otro rol”.
Hoy, su proyecto es claro, quiere ser una profesora que no sólo transmita contenidos, sino que acompañe integralmente a sus estudiantes. “Ser profesora es mucho más que enseñar una disciplina. Es acompañar, escuchar y motivar. Me gustaría generar espacios donde los estudiantes puedan crecer tanto académica como humanamente”.
Ciencia, territorio y compromiso
El vínculo de Fernanda con los humedales de San Antonio no surge por casualidad. Se construye desde sus primeros años en la Academia Yecos, donde comenzó a explorar estos territorios a través de la investigación científica, trabajando en ecosistemas como el río Maipo y los Ojos de Mar, en medio de debates ambientales asociados al desarrollo del megapuerto.
“Queríamos mostrarle a la comunidad que estos lugares son importantes, que hay aves, plantas e insectos que debemos proteger”. Esa mirada territorial, crítica y comprometida es parte de la docente que proyecta ser.
Durante su práctica profesional y el desarrollo de su tesis, Fernanda vivió un proceso de embarazo. Una etapa donde gracias al apoyo de su familia y una profunda convicción personal, logró compatibilizar su práctica y responsabilidades académicas con los primeros meses de maternidad.
Hoy, mientras espera la entrega oficial de su título, su mensaje para quienes quieran estudiar pedagogía es claro:
“Es una carrera hermosa, aunque desafiante. Trabajamos con personas, y eso implica responsabilidad. Pero si hay vocación, todo se puede. Pregúntense qué los mueve a ser docentes, porque esa respuesta será lo que los sostenga”.
La historia de Fernanda es la de un ciclo que se completa y se proyecta, de estudiante investigadora a profesora que quiere guiar a nuevas generaciones científicas. Una trayectoria que demuestra que el talento puede florecer cuando encuentra espacios que lo reconozcan y acompañen.
Por Vicente Díaz