Conversatorio sobre sentimiento religioso y fragilidad humana dio inicio a convenio entre postgrados del Instituto de Filosofía PUCV y el Sanatorio Marítimo de Viña del Mar
En el marco de las acciones de vinculación con el medio, los programas de postgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) dieron inicio a un convenio de colaboración con el Sanatorio Marítimo San Juan de Dios de Viña del Mar, a través de un conversatorio realizado el pasado 23 de abril en el Campus Sausalito.

La actividad se desarrolló como un espacio de diálogo entre Andrés Salas, estudiante del Doctorado en Filosofía PUCV y profesor de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), y Álvaro Oyanedel, director educacional del Sanatorio Marítimo.
El encuentro se inició con la presentación “Sentimiento religioso y fragilidad humana”, a cargo de Salas, quien propuso una reflexión interdisciplinaria que integró elementos de la teología, la filosofía, la psicología y la historia de las religiones.

En su exposición, abordó la religiosidad desde una perspectiva afectiva y vinculada a la vulnerabilidad humana, señalando que “lo que tenemos en común es la fragilidad, y desde ahí es posible abrir una reflexión que conecte la teoría con dimensiones personales”.
A partir de esta ponencia, se dio paso a un conversatorio abierto en el que Álvaro Oyanedel dialogó con el expositor y los asistentes, reflexionando sobre la fragilidad humana y la educación en el contexto del Sanatorio Marítimo.
En este espacio, valoró especialmente el trabajo de sus funcionarios/as, destacando su compromiso con la dignidad de las personas, y señaló que “la fragilidad humana nos permite generar cambios, y es desde la educación que se construyen procesos capaces de transformar la vida de las personas”.

Durante la jornada, Ignacio Uribe Martínez, académico del Instituto de Filosofía PUCV, valoró la instancia como una oportunidad de aprendizaje mutuo, indicando que “la vinculación con el medio implica conocer las realidades que nos rodean, porque solo así es posible repensar los valores que orientan la educación y aportar también a la labor realizada día a día”.
Por su parte, Andrés Pinto Escobar, gerente general del Sanatorio Marítimo, relevó el espacio de reflexión generado en torno al quehacer institucional: “A veces ponemos el foco en lo material y dejamos de lado los valores que sostienen nuestra labor. Por eso, instancias como esta permiten preguntarnos hacia dónde vamos y cómo proyectamos el sentido de la hospitalidad”.

El Sanatorio Marítimo San Juan de Dios es un centro hospitalario sin fines de lucro dedicado a la atención de niños, jóvenes y adultos con discapacidad, particularmente con daño neurológico infantil o adquirido, quienes presentan altos niveles de dependencia y requieren apoyos permanentes en sus procesos de rehabilitación e inclusión.
La firma de este convenio marcó el inicio de una agenda de trabajo conjunto entre ambas instituciones, orientada a fortalecer la formación de postgrado y generar espacios de reflexión en torno a problemáticas humanas en contextos de salud.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación