
Los programas de postgrado del Instituto de Filosofía iniciaron las actividades de vinculación con el medio contempladas en un convenio de colaboración con el Sanatorio Marítimo San Juan de Dios de Viña del Mar, con la realización de un conversatorio.
En la oportunidad, el estudiante del Doctorado en Filosofía de la PUCV, Andrés Salas, realizó la presentación “Sentimiento religioso y fragilidad humana”, ocasión en la que propuso una reflexión interdisciplinaria que integró elementos de la teología, la filosofía, la psicología y la historia de las religiones.
En la instancia abordó la religiosidad desde una perspectiva afectiva y vinculada a la vulnerabilidad humana, señalando que “lo que tenemos en común es la fragilidad, y desde ahí es posible abrir una reflexión que conecte la teoría con dimensiones personales”.
A partir de su ponencia, se dio paso a un conversatorio abierto con el director educacional del Sanatorio Marítimo, Álvaro Oyandedel, donde dialogó con el expositor y los asistentes en torno a la fragilidad humana y la educación.
Asimismo, se valoró especialmente el trabajo de las y los funcionarios del Sanatorio Marítimo, destacando su compromiso con la dignidad de las personas: “La fragilidad humana nos permite generar cambios, y es desde la educación que se construyen procesos capaces de transformar la vida de las personas”.
Ignacio Uribe, académico del Instituto de Filosofía, valoró el encuentro como una oportunidad de aprendizaje mutuo, indicando que “la vinculación con el medio implica conocer las realidades que nos rodean, porque solo así es posible repensar los valores que orientan la educación y aportar también a la labor realizada día a día”.
Por su parte, Andrés Pinto, gerente general del Sanatorio Marítimo, relevó el espacio de reflexión generado en torno al quehacer institucional: “A veces ponemos el foco en lo material y dejamos de lado los valores que sostienen nuestra labor. Por eso, instancias como ésta permiten preguntarnos hacia dónde vamos y cómo proyectamos el sentido de la hospitalidad”, precisó.
Este convenio contempla una agenda de trabajo conjunto, orientada a fortalecer la formación de postgrado y generar espacios de reflexión en torno a problemáticas humanas en contextos de salud.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación