Saludo Rector

El 25 de marzo de 1928 se abrían las puertas de la Universidad Católica de Valparaíso, como la primera universidad de la Región, destinada a dar formación a los jóvenes porteños y, al mismo tiempo, a difundir el conocimiento de las ciencias, las artes, la industria, la técnica y el comercio, atendiendo a las aspiraciones regionales y las necesidades nacionales.

Han transcurrido 93 años desde que mujeres y hombres visionarios dieran forma a nuestra Casa de Estudios, y hasta la fecha ya han sido varias las generaciones de profesionales que han pasado por sus aulas. Sin embargo, en el último tiempo, producto de esta pandemia global, nos hemos visto obligados a dejar de un lado por un tiempo la presencialidad, volcándonos de lleno a la virtualidad, protegiéndonos como comunidad universitaria en nuestros hogares para poder volver a encontrarnos próximamente.

En estas más de nueve décadas hemos extendido nuestra preparación académica a jóvenes ya no sólo de nuestra región, sino que de todo el país, siendo parte de nuestra identidad esta heterogeneidad que también se refleja en la conformación socioeconómica de su estudiantado.

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso entrega oportunidades efectivas de desarrollo académico y proyección profesional a sus estudiantes, junto con brindar una formación integral y de calidad, inspirada en valores humanistas y cristianos, fomentando las virtudes básicas de la convivencia y la valoración del diálogo, así como el sentido de compromiso social, pertenencia e identidad. Ese es el sello de los egresados de la PUCV.

Si bien estamos viviendo tiempos inusuales a nivel planetario, y al mismo tiempo desafiantes por cómo se configurará el futuro, ustedes, como parte de las nuevas generaciones, serán los protagonistas de la construcción de la Universidad en los próximos años, por lo que los invitamos a vivir y ser parte de la PUCV, a sumarse al desafío de contribuir al desarrollo de la región y del país, a través de sus aportes individuales y colectivos, desde sus talentos y formación académica y valórica.

Invocando la ayuda y protección de Dios, y en el marco valórico del Magisterio de la Iglesia, invito también a toda a la comunidad universitaria a trabajar comprometidamente y unida en torno a estos desafíos que queremos lograr desde nuestra identidad, con calidad y sostenibilidad en el tiempo, renovando el compromiso con la sociedad que nos ha caracterizado como Universidad con vocación pública desde su fundación.

¡Bienvenidos a la PUCV!

Claudio Elórtegui Raffo

Rector

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso