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Emociones y motivación como motor de aprendizaje

La educación es la piedra angular sobre la que la mayoría de los países buscan construir los cimientos que se sostendrán la sociedad. Sin embargo, no existe un sistema único que asegure resultados y tampoco un sistema único universal.

En los últimos años, Chile, se ha inclinado por un sistema que busca fomentar las habilidades en sus estudiantes y en base a ello lograr un aprendizaje significativo. Para ello los docentes deben planificar y desarrollar clases que contengan no sólo estímulos visuales, auditivos y somestésicos, sino además en un entorno motivacional apropiado, logrando así mejoras en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

Con ello se busca que la educación no se base solamente en la enseñanza de contenidos, si no en una enseñanza holística, que esté acompañada de valores que permita un desarrollo integral del alumnado. Por ello, su objetivo central debiese estar centrado en la evaluación de los procesos educativos y, más importante aún, en sus resultados de estos sobre el alumnado. Sin embargo, los profesores y los alumnos de nuestro país siguen siendo evaluados sólo base a sus resultados, tanto en la PSU como en las pruebas SIMCE.

Para el Director de la Escuela de Kinesiología y Doctor en Neurociencias, Rodrigo Pascual, existe un ingrediente central, evidentemente obvio, pero, paradójicamente no muy considerado en el proceso de aprendizaje: la motivación (componente que subyace y muchas veces regula los procesos cognitivos). Al respecto señaló: "Independiente del método, la motivación por parte del estudiante, es el agente principal mecanismo de consolidación de nuestra memoria, ya que promueve la plasticidad cerebral creando algunas nuevas conexiones y eliminando otras. Añadiendo además que: "Si hay algo que trabaja subconscientemente en el desarrollo del conocimiento, son las emociones, pero no sólo aquellas manifiestas (expresión emocional) sino las que el niño percibe (experiencia emocional o "sentimientos"); que finalmente también surgen de nuestros circuitos cerebrales. Efectivamente, muchos aspectos cognitivos son los que están sobre la línea de flotación del iceberg del conocimiento, la motivación subyacente, mucho mayor y bajo el nivel de flotación (por tanto, menos evidente) virtualmente sostiene a la sobrevalorada cognición".

Para el docente de la PUCV, estas motivaciones pueden ser potenciadas o minimizadas en edades tempranas ya que a su entender el cerebro está en cierto modo diseñado para responder a las experiencias, señalando al respecto que: "En general de que el cerebro está diseñado para modificarse según nuestras experiencias. Es decir, nosotros tenemos un genoma que está determinado y que es ancestral en muchos aspectos como por ejemplo conservar la vida o la especie, pero que también tiene la capacidad de adaptarse con cambios morfo-funcionales" agregando además que: "Sabemos que las experiencias tempranas o tardías, pero mayoritariamente las tempranas en enseñanza básica o pre básica modifican los circuitos cerebrales gracias que hay genes que son permeables a ese tipo de cambios producto de la experiencia"

Estas experiencias no solo se remiten al sistema escolar, hay muchos otros factores que influyen dentro del proceso educativo, como el ámbito social, familiar, etc. Es por ello que resulta difícil educación específica a cada individuo y solo se puede acercar a uno que recompense a la mayoría. Así se desprende que no se pueda conjeturar que existan buenos o malos métodos por sí mismos, sino que dependerán de la forma en que estos interactúan con cada individuo.