PUCV realiza lanzamiento del libro "Caligrafía de la Luz: Fotografías de Michael Jones"

El texto contempla los testimonios e imágenes tomadas a 21 artistas porteños que fueron retratados en tradicionales bares y restoranes de Valparaíso y Viña del Mar.

24.05.2018

Con el sonido profundo del piano y la voz de Pascuala Ilabaca comenzó el lanzamiento del libro “Caligrafía de la Luz. Fotografías de Michael Jones en colaboración con Antonio Lagos” que se realizó en el Salón de Honor de Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

La destacada cantautora porteña y exalumna del Instituto de Música de la PUCV –quien también fue retratada en el texto- interpretó “El Perdón”, “El baile del Koyaruna” y “Nubes para los Niños”.

El libro fue un proyecto que partió hace cuatro años por inquietud del fotógrafo Michael Jones y su amiga Paola Botto, quienes se propusieron realizar un obra que incluyera a los amigos y que fueran retratados en los principales bares de Valparaíso. Se ganaron el Fondo del Libro para la realización, pero en el camino Jones enfermó y no alcanzó a finalizar la propuesta pues falleció antes.

Para concluir la obra se ubicó a los fotógrafos Antonio Lagos y Tomás Torres, quienes continuaron el proyecto siguiendo las indicaciones previamente realizadas por Michael Jones. En el texto aparecen las palabras y los retratos realizados a Palomo Arriagada, Enrique Morales, Sergio Madrid, Juan Eduardo Díaz, Carlos Henrickson, Juan Cameron, Bruno Cuneo, Virgilio Rodríguez, Karen Devia, Jaime Pinos, Samuel León, Alejandra González, Allan Browne, Francisco Sazo, Katherine Alanis, Juan Mastrantonio, Pascuala y Gonzalo Ilabaca, Guillermo Rivera, Karen Toro y Enrique Winter.

El libro se desarrolló con la asesoría del Instituto de Arte de la PUCV. En efecto, el diseño fue realizado por la profesora Constanza Jarpa-Luco y el prólogo estuvo a cargo del académico Virgilio Rodríguez. El texto fue elaborado por el sello de nuestra Casa de Estudios, Ediciones Universitarias de Valparaíso (EUV) y contó con el apoyo de la Dirección General de Vinculación con el Medio.   

La productora de “Caligrafía de la Luz”, Paola Botto, recuerda que no fue fácil sacar adelante esta iniciativa, considerando la muerte de Jones, quien era muy querido dentro del ambiente artístico y cultural de la región. “Fue un trabajo que desarrollamos con muchos baches en el camino. En un momento, decidí bajar los brazos, pues no estaba mi amigo Michael. Gracias al apoyo de muchas personas, especialmente de la PUCV, se logró sacar adelante”, indicó.    

“En el libro, la fotografía aparte de dar cuenta del lugar patrimonial de Valparaíso, también cuenta los relatos de escritores, artistas, historiadores, músicos –todos porteños- que dejaron un texto relacionado con los bares y la ciudad. Con Michael nos conocimos en Valparaíso y nos gustaba mucho la onda porteña, el arte y él fue profesor de fotografía por más de 30 años en esta ciudad”, precisó.

BRUNO CUNEO: “MICHAEL ERA UNA PERSONA MUY TRANSVERSAL”

Por su parte, el director del Instituto de Arte de la PUCV, Bruno Cuneo, destacó la responsabilidad institucional con que desde la Universidad se enfrentó este proyecto, considerando que se trataba de una obra póstuma, la última de Michael Jones.

“Hubo varios profesores del Instituto de Arte involucrados en esto. Hay poetas, fotógrafos y la diseñadora Constanza Jarpa, todos hicieron un trabajo muy bonito. Hay una responsabilidad institucional frente al trabajo de un artista. Por otro lado, está la participación en el proyecto de un amigo de los artistas, poetas, músicos y escritores de la región. Michael era una persona muy transversal y mantenía un diálogo muy fluido entre las instituciones del saber y del arte en Valparaíso”, agregó.

El libro fue tomando forma hace dos años cuando en la PUCV se realizó la Semana del Patrimonio y en la ocasión se vio la posibilidad de continuarlo. “En mi caso, fue complicado tomar la fotografía. La hicimos a las 3 de la tarde y Michael estaba muy enfermo. Tuvo una enfermedad muy agresiva, pero era muy inglés para sus cosas y no hablamos de sus problemas de salud, sólo se concentró en tomar una buena foto”, recordó Cuneo.

Por su parte, el profesor Virgilio Rodríguez señaló que “la imagen persistente fue siempre la tarea de Michael, estampada en su soporte y hecha visible con sus procedimientos técnicos. Hoy, sin embargo, es Michael mismo que persiste en una imagen cuyo único soporte es la mente y el recuerdo de sus amigos fotografiados en este libro que él quiso llevar a cabo, sabiendo que sería la última tarea fotográfica de su vida”. 

El vocalista del grupo Congreso, Francisco Sazo, también tuvo palabras para recordar a su amigo. “Michael tenía esa amabilidad y bonhomía propia de un hombre gentil, de incluir a todos y a todas en lo que él creía. Hablo de él desde una amistad de muchos años con un artista y un hombre bueno. Lo veo con su pelo rojo, me lo imagino bajo la luz roja dentro de su laboratorio. Fue un gran amigo y fotógrafo, donde a través de él y su lente uno no muere nunca”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio

Fotos: Ángela Tobón Coral