Declaración del rector Claudio Elórtegui Raffo

Estimada Comunidad Universitaria,

Nuevamente tomo contacto con cada uno y cada una de ustedes para, en primer lugar, mantener una comunicación permanente y fluida al interior de nuestra Casa de Estudios respecto del contexto nacional y, en particular, de la situación en la PUCV.

Rectoría ha mantenido una cercanía permanente con los distintos estamentos (académicos, estudiantes y trabajadores) a través de sus representantes, y se han adoptado decisiones relacionadas con la suspensión de las actividades universitarias, determinación que  ha priorizado el resguardo de todas y todos quienes somos parte de nuestra Comunidad. A este respecto, me permito informarles que los recintos de la Universidad han estado abiertos a la comunidad universitaria desde el lunes 4 de noviembre, estableciéndose en los recintos del eje Brasil algunos resguardos por razones obvias. 

Junto con lo anterior, hemos indicado que nuestro país se encuentra en una grave crisis en donde amplios sectores de la sociedad han expresado su malestar y han ejercido el legítimo derecho a manifestarse en los espacios públicos. Sin embargo, en diversas manifestaciones han ocurrido una serie de incidentes y actuaciones violentas de personas que han tenido como consecuencia el daño a terceros y que rechazamos categóricamente y sin relativismos. Lamentablemente, los efectos de estas acciones han afectado muy especialmente a personas vulnerables que han visto perder sus empleos o sus medios de subsistencia. 

Reiteramos, como señalamos en nuestra declaración anterior, que el Estado debe observar con rigor el respeto de los derechos fundamentales de las personas cuya pérdida y no observancia tienen como resultado dramáticos efectos sobre el bienestar de las personas y deteriora gravemente la convivencia nacional. Frente a ello, reiteramos nuestra condena y profundo rechazo a todos los abusos y violaciones a los derechos humanos que han sido cometidos por quienes debiesen garantizar la seguridad y el orden público.

En razón de lo anterior, Rectoría ha presentado un Recurso de Protección, en conjunto con otras Instituciones de Educación Superior, que tiene por finalidad resguardar la integridad física de las y los integrantes de nuestras Universidades y asegurar el ejercicio de la libertad de expresión, en especial en cuestiones de interés público, sin la perturbación del uso de armas por parte de las fuerzas de orden y seguridad, y ajustándose a los estándares internacionales del respeto de los derechos humanos. En concreto, hemos solicitado a los Tribunales de Justicia se ordene la abstención o suspensión inmediata de la utilización de escopetas antidisturbios, que han causado graves daños a numerosas personas.

Tal como lo ha señalado nuestro pastor Monseñor Pedro Ossandón, “todos tenemos que decir no a la violencia, porque la violencia desnaturaliza la mejor de las causas”. Junto con ello, recordar que “el principio fundamental de la Doctrina Social de la Iglesia es el respeto a la dignidad de las personas. Y por lo tanto, tenemos que velar que a nadie se le dañe su dignidad y violen sus derechos fundamentales.”

Como señalara el Cardenal Raúl Silva Henriquez, ex Gran Canciller de nuestra Universidad, en circunstancias dramáticas para el país, “Chile tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento”. La paz y la justicia social, en todas sus dimensiones, deben ser elementos básicos en el funcionamiento de la sociedad. Ello significa poner en el centro a las personas que más sufren. 

Como institución universitaria, con una trayectoria de más de 90 años, hacemos un llamado a la dirigencia política y social del país, a establecer cuanto antes un diálogo generoso que permita alcanzar acuerdos para perfeccionar la democracia y reducir las desigualdades. La tolerancia y el respeto a la opinión del otro son condiciones necesarias para que el diálogo sea fructífero. Observamos con preocupación grados crecientes de intolerancia y agresividad en nuestra sociedad. 

Todo proceso debe relevar la importancia que tiene la vigencia de la institucionalidad, pues como lo señalara recientemente el padre Felipe Berríos “Las instituciones, por más débiles que sean, son la protección al más débil y el freno al prepotente”.

Hace algunos días comuniqué el inicio de un proceso de diálogo y reflexión que denominamos “La PUCV Piensa Chile”. Este espacio universitario, cuya implementación hizo suya el Consejo Superior y conversada  con las dirigencias sindicales y la Federación de Estudiantes. Los diálogos se iniciaron el pasado martes 8 de noviembre y a la fecha se han realizado 75 encuentros con participación de más de 2.300 personas de todos los estamentos de la PUCV.

Durante esta semana seguiremos desarrollando este proceso en la Universidad, pues como Comunidad hemos decidido ocuparnos de los procesos deliberativos que vive el país desde el cultivo de las disciplinas y desde nuestro quehacer institucional. Estos encuentros serán conducidos a la formulación de un documento final que reunirá los diversos planteamientos y que pondremos a disposición de lo público, como una nueva contribución de la PUCV a la sociedad, desde lo que le es más propio.

El pasado 6 de noviembre el Consejo de Rectores de Universidades Chilenas acordó desarrollar en todas las instituciones que lo integran, actividades similares a las que ya nos encontramos ejecutando en la PUCV. Todas las universidades que lo integran se colocan al servicio de un encuentro pacífico, impostergable e imprescindible para Chile. Un segundo momento de diálogo y deliberación se efectuará en nuestras instituciones de acuerdo a lineamientos comunes.

En momentos difíciles para el país y nuestra universidad, me permito formular un necesario llamado a la unidad a cada integrante de la comunidad universitaria, a partir del respeto por la diversidad y el pluralismo que caracteriza y define a la PUCV. Por ello debemos sostener  nuestro ejercicio del pensar a través del diálogo permanente  fundado en el afecto propio  de aquellos  que comparten un lugar de trabajo y de vida común.

Por último, queremos reafirmar el compromiso con nuestra comunidad de seguir apoyando a todas y todos sus integrantes que así lo requieran y nos mantenemos atentos a la recepción de solicitudes de apoyo. Los canales inmediatos son la Dirección de Asuntos Estudiantiles y la Dirección de Administración.

Les saluda afectuosamente,

Claudio Elórtegui Raffo

Rector