11 de agosto, 2026
Talento que abre caminos: la trayectoria de Javier Campos
Antes de convertirse en contador auditor y funcionario público del Senado, Javier Campos Durán no tenía certeza de que la educación superior fuera parte de su proyecto de futuro. Como primera generación universitaria de su familia, su paso por el Programa Propedéutico de la Dirección de Talento de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso contribuyó a ampliar sus perspectivas y a proyectar nuevas posibilidades para su desarrollo académico y profesional.
Cuando Javier estudiaba Técnico en Administración de Empresas en el Liceo Comercial de Quillota, pensaba en otros caminos para construir una carrera. Fue entonces cuando le informaron sobre la posibilidad de ser parte de la primera generación de Propedéutico.
“Para mí abrió una ventana que estaba más o menos entrecerrada, porque yo no tenía la mentalidad de entrar, o no estaba convencido de entrar a la universidad por el costo que involucraba”, recuerda.
La experiencia le permitió acercarse a la vida universitaria mientras aún cursaba cuarto medio, marcando un punto de inflexión en su trayectoria y en la manera en que proyectaba su futuro.
“El Propedéutico fue el puente que me ayudó a entrar a la universidad, porque quizás al día de hoy lo hubiese descartado”, admite Campos.
Un camino que estuvo lleno de dudas y miedos que mitigó a medida que avanzaba en el programa, consolidando una preparación que le ayudó con aprendizajes académicos y habilidades que le permitieron desenvolverse en el mundo universitario.
“Soy el primero de mi familia que entró a la universidad, por lo que tenía muy poco feedback del camino universitario; no podía consultar a mi papá o a nadie cercano en caso de tener algún problema”, explica Javier.
El trabajo colaborativo, la resolución de problemas y la posibilidad de enfrentarse a nuevos desafíos también contribuyeron a desarrollar habilidades que Javier reconoce hoy como fundamentales en su vida profesional.
“Antes del Prope era muy tímido, me costaba mucho hablar en público, trabajar en equipo, pero después del Prope salió un Javier que se atrevía más a hablar en público, que compartía más con sus compañeros”, relata.
Nuevos caminos
Actualmente, Javier es parte del Magíster en Gestión con Mención en Control de la Escuela de Comercio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Un camino que sigue mientras se desempeña en el servicio público.
“Volví a mi alma mater porque me permitió tener el empleo donde estoy ahora y me ha permitido ir perfeccionándome”, señala.
Al recordar su paso por el programa de la PUCV, Javier tiene claro el rol que tuvo en su trayectoria: “Transformó algo que estaba predeterminado o lleno de prejuicios. Transformó mi camino como profesional”.
Una experiencia que da cuenta del propósito del programa institucional: reconocer y potenciar el talento, ampliar oportunidades y contribuir a que más personas puedan proyectar y transformar sus trayectorias.
Por Vanessa López Muñoz