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17 de marzo, 2026

Antonia Navarrete: tecnología, intercambio y liderazgo femenino

Antonia Navarrete Silva, estudiante de Ingeniería Civil Informática y parte del equipo de Difusión PUCV, no imaginaba cuando entró a la universidad que años después estaría especializándose en ciberseguridad, formando parte de un club académico en creación, desarrollando investigación y realizando un intercambio junto a PUCV en España y Canadá. Hoy cursa quinto año y su trayectoria combina curiosidad, decisión y una constante búsqueda por ir un paso más allá.

Su elección de carrera no fue evidente desde el inicio. En su familia existía la preferencia de que eligiera una profesión ligada al área de la salud. Sin embargo, había algo que siempre la acompañaba, su gusto por las matemáticas y el computador. Le fascinaba explorar, entender cómo funcionaban los sistemas y crear cosas desde cero.

El punto de inflexión ocurrió en una conversación familiar. Un tío lejano, ingeniero informático le explicó que detrás de cada aplicación, página web o sistema hay una idea que se diseña y se construye desde cero. Esa posibilidad de crear tecnología fue lo que terminó por convencerla.

Eligió la PUCV como primera opción no solo por su nivel académico, sino también por el ambiente universitario y la cercanía con el cuerpo docente. Desde entonces, su paso por la Escuela de Ingeniería Informática ha estado marcado por una fuerte participación académica. Hoy es ayudante en Ciberseguridad y Requerimientos, y trabaja junto al equipo que impulsa el club de ciberseguridad de la escuela, además de colaborar en investigación en esta área.

A lo largo de su trayectoria universitaria también ha sido reconocida por su desempeño y liderazgo. El año 2024 recibió el premio a Alumna Destacada otorgado por la Facultad de Ingeniería, reconocimiento que se entrega anualmente a estudiantes mujeres del área. En 2025 obtuvo el premio a liderazgo femenino en la ExpoSoftware de la Escuela de Informática, distinción otorgada a un equipo destacable liderado por una mujer. En esa oportunidad encabezó el desarrollo de un proyecto de software y presentó el pitch ante expositores e inversionistas. Además, ha estado vinculada activamente al espacio innovador de la universidad, participando en distintos concursos de emprendimiento. Entre sus logros destaca el reconocimiento honroso de una startup que desarrolla junto a compañeros de carrera, la cual alcanzó semifinales en The Lift Me Up, iniciativa orientada a apoyar a universitarios foráneos y estudiantes extranjeros que llegan a la región de Valparaíso.

Salir de la zona de confort

Uno de los hitos más significativos de su formación fue su experiencia de intercambio. Antonia viajó a la Universidad Carlos III de Madrid, donde cursó asignaturas de su carrera durante seis meses.

El proceso previo fue largo y exigente: postulaciones, trámites, visa y meses de incertidumbre. Sin embargo, destaca el acompañamiento de la PUCV durante todo el camino. Finalmente, llegó sola a Madrid y se instaló en una residencia junto a estudiantes de distintas nacionalidades, enfrentándose por primera vez a una experiencia completamente fuera de su zona de confort.

En el plano académico, pudo comparar la enseñanza de la ciberseguridad en España con la de Chile. Observó diferencias metodológicas, acceso a herramientas tecnológicas avanzadas y un fuerte enfoque en investigación. “Volví con muchas ideas nuevas y con otra perspectiva sobre cómo se puede abordar la informática”, comenta.

Más adelante, fue seleccionada para participar en un programa académico en la McMaster University, en Canadá, donde representó a la PUCV junto a estudiantes de distintas ingenierías, compartiendo experiencias con jóvenes de diversas culturas y fortaleciendo vínculos académicos internacionales. Esta experiencia, sumada a su intercambio en España, no solo enriqueció su formación profesional, sino que también transformó su visión personal: “Viajar sola a otro continente me cambió completamente la perspectiva. Me abrió la mente y me dio confianza para atreverme a más cosas”.

Inspirar desde la experiencia

Desde hace cuatro años, Antonia también forma parte del equipo de monitores de Difusión PUCV. A través de talleres en colegios, ha podido acompañar a estudiantes que muchas veces dudan si la ingeniería es realmente para ellos.

“He visto que muchos creen que necesitan saber programación antes de entrar. Yo tampoco sabía nada cuando ingresé. La universidad es el espacio donde uno aprende” expresa.

Su experiencia internacional se ha convertido en una herramienta de motivación. En cada charla comparte el proceso, las becas y los pasos necesarios para postular a un intercambio, demostrando que estas oportunidades son alcanzables.

Además de los conocimientos técnicos, Antonia destaca que la universidad le entregó habilidades que hoy considera fundamentales: comunicación, seguridad al presentar ideas y capacidad para desenvolverse en distintos contextos.

Hoy, su historia refleja cómo la formación académica, el acompañamiento institucional y la decisión personal pueden abrir puertas que trascienden fronteras. Desde la ciberseguridad hasta la experiencia internacional, Antonia Navarrete encarna una generación de estudiantes que no solo aprende tecnología, sino que también la proyecta hacia el mundo.

Escrito por Vicente Díaz