Thiare Pavez Donoso, Alumni Derecho PUCV
Recorre el mundo mientras desarrolla proyectos personales y mantiene vivo su vínculo con el derecho: “No hay un solo camino válido”

27.05.2026
Aunque hoy se encuentra recorriendo el mundo y explorando nuevas experiencias fuera del ejercicio tradicional de la profesión, la formación que recibió en la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso sigue siendo una base fundamental en su vida. Disciplina, responsabilidad y perseverancia son parte de los aprendizajes que, asegura, la han acompañado en cada uno de sus proyectos personales y laborales.
Ingresó a estudiar Derecho en la PUCV el año 2013. Proveniente de Paredones, en la Región de O’Higgins, reconoce que a los 17 años no tenía completamente clara su vocación, aunque sí una inclinación por las humanidades.
“Yo siento que con 17 años es imposible tener clara la vocación por qué estudiar. Solo inclinación, no vocación”, comenta. En ese contexto, fue su padre quien la orientó hacia la carrera de Derecho, decisión que tomó también considerando el prestigio de la universidad y el deseo de vivir cerca del mar.
Su paso por la Escuela estuvo marcado por un buen desempeño académico. Aprobó todos sus ramos, rindió exitosamente el examen de grado en su primer intento y fue ayudante de Derecho Procesal junto a los profesores Raúl Núñez, Jorge Larroucau, Jorge Forttes y Francesco Carretta, académicos a quienes recuerda con especial cariño.
“Me fue súper bien aunque era exigente. Lo supe llevar y formé muchas amistades que son mi gran red de apoyo hasta el día de hoy”, señala. Más allá de los contenidos teóricos, destaca que uno de los principales sellos que le dejó Derecho PUCV fue la disciplina y el rigor profesional.
“Derecho PUCV, más allá de la enseñanza teórica, fue la disciplina, el rigor y el sentido de responsabilidad lo que me inculcó. Te forman muy bien para la consecución de todo y eso me sirvió después para alcanzar los objetivos que fui teniendo en la vida”, explica.
Durante su formación también realizó un Diplomado en Negociación de Conflictos en la PUCV, instancia en la que obtuvo el mejor rendimiento de su generación. Valora especialmente que se tratara de un programa multisectorial, donde compartió con profesionales de distintas áreas. “Me encantó porque no eran solo abogados. Siempre me ha gustado trabajar con otras áreas”, comenta.
Tras titularse en plena pandemia, siendo parte de los primeros juramentos realizados en contexto Covid, regresó a Paredones junto a su familia. Allí comenzó a ejercer de manera independiente, principalmente en materias de sucesión y familia, áreas muy requeridas en sectores rurales. “Sabían que había una abogada joven y empecé a dedicarme a eso porque me gustaba. Hice mucho derecho privado en el campo”, relata.
Posteriormente regresó a la Región de Valparaíso, donde trabajó en el Tribunal de competencia común en Quintero y luego como abogada de Compras Públicas en la Municipalidad de Valparaíso. En este último cargo fue la única abogada del departamento, experiencia que recuerda con entusiasmo.
Sin embargo, paralelamente comenzaron a tomar fuerza otros intereses y proyectos personales. Primero, durante la pandemia descubrió una fuerte conexión con el deporte y, junto a un socio, abrió el primer gimnasio en Paredones, emprendimiento que ya suma tres años de funcionamiento y que continúa administrando a distancia desde Europa.
Al mismo tiempo, mantenía vivo otro gran anhelo: viajar por el mundo. “Desde chica me gustó viajar y mochileaba mucho. Cumplí una etapa en el municipio y tomé la decisión de venir a Europa con visa working holiday y viajar por medio de voluntariados para conectar con gente local; lo que más valoro de mis viajes”, cuenta.

La decisión implicó incluso rechazar la posibilidad de integrarse a la División de Asesoría Jurídica de la Municipalidad de Valparaíso. “La visa era hasta los 30 años y yo tenía 29. Sabía que no volvería a ser más joven que ahora y las oportunidades se aprovechan o se pierden” afirma.
Su aventura comenzó en Portugal, donde realizó voluntariados durante seis meses. Luego continuó recorriendo distintos países como Italia, Francia, Alemania e Inglaterra y posteriormente Asia. Durante un año ha recorrido 20 países, también ha podido reencontrarse con amistades de distintas etapas de su vida, incluyendo ex compañeros de Derecho PUCV. “Ha sido como un sueño”, resume.
Actualmente se encuentra nuevamente en Barcelona, ciudad donde está realizando voluntariado vinculado a gestión de ventas digitales. Desde allí también continúa administrando su gimnasio en Chile.
Su interés por desarrollar nuevos proyectos y explorar distintas áreas profesionales la ha llevado a ampliar su campo de acción más allá del ejercicio jurídico tradicional. Actualmente se encuentra incursionando en la creación y comercialización de experiencias de viajes hacia Marruecos y ampliable a otros sitios, un proyecto que combina su pasión por conocer nuevas culturas con el diseño de experiencias para otras personas.

Asimismo, ha comenzado a indagar en automatización de procesos mediante inteligencia artificial, área que hoy tiene una creciente demanda y que está transformando la forma en que trabajan empresas y profesionales.
Aunque lleva más de un año sin ejercer activamente como abogada tradicional, no descarta retomar la profesión en el futuro, aunque en sus pasos sigue ahí “No dejé el derecho de manera absoluta. Mi título universitario está ahí, mi experiencia en el ejercicio profesional y salí de una de las mejores facultades de derecho en Chile”, sostiene.
En esa línea, reflexiona sobre la importancia de entender que una carrera profesional no define completamente a una persona. “Cuando conoces a alguien muchos parten señalando hola mi nombre es X y soy abogado… pero yo creo que una carrera no te define. Uno tiene pasiones, sueños, hobbies. Somos un complemento. Lo que estudias no define quién eres”, afirma.
Asimismo, destaca que gran parte de la seguridad para atreverse a emprender nuevos caminos proviene en parte por la formación recibida en Derecho PUCV. “Si bien tomé otro rumbo, la mentalidad de que si te propones algo, lo logras con disciplina, eso lo aprendí en Derecho PUCV. Por eso hoy estoy cumpliendo muchos propósitos personales” comenta.
Finalmente, entrega un mensaje a las y los futuros abogados de la Escuela, especialmente a quienes puedan sentir dudas sobre su camino profesional. “Muchos al egresar o en los últimos años sienten que quizás no tomaron una buena decisión, dudan de si tendrán trabajo o sobre piensan ante la incertidumbre (lo fui). Pero independiente de eso, la disciplina y la formación quedan como respaldo para conseguir tus objetivos”, señala.
Y agrega: “Si buscas otro rumbo, el Derecho puede transformarse y adaptarse a otras áreas, y eso no está mal. Lac carrera profesional no te define completamente; Somos dinámicos, tenemos intereses y capacidades que evolucionan. No hay un solo camino válido”.
“Si en algún momento sienten esas dudas o se cuestionan su camino, recuerden que tienen a una compañera que pasó por lo mismo y que estará feliz de escucharlos y compartir su experiencia”.
Facultad y Escuela de Derecho PUCV