
El profesor David Quintero, de la Escuela de Derecho, se convirtió en el primer académico de nuestra casa de estudios en completar la Trayectoria Formativa en docencia universitaria, alcanzando el máximo nivel en las ocho competencias del Marco de Cualificación de la Docencia Universitaria (MACU).
La Trayectoria Formativa es el itinerario estructurado que la PUCV pone a disposición del cuerpo docente para fortalecer las habilidades pedagógicas y mejorar la calidad del aprendizaje del estudiantado, a través de los talleres y programas que impulsa la Vicerrectoría Académica por medio de la Dirección de Desarrollo Docente. Se organiza en cuatro niveles —inducción, inicial, intermedio y avanzado— y se fundamenta en las ocho competencias del MACU, en consonancia con el Modelo Educativo institucional.
El académico, se incorporó a la PUCV como profesor asociado en marzo de 2023, tras desempeñarse como profesor agregado desde 2020, sumando así poco más de seis años de docencia en Teoría y Filosofía del Derecho en esta la PUCV. "Desde que llegué a la Universidad me he sentido muy acogido y he encontrado un espacio especialmente fructífero para desarrollar la docencia".
Un proceso gradual y colectivo
Para Quintero, la motivación principal fueron siempre las y los alumnos: "Nuestros estudiantes nos confían una parte importante de su formación y, por lo mismo, no basta con conocer bien la disciplina que enseñamos". A ello se sumó una motivación personal, el gusto por hacer clases y por aprender sobre docencia, que lo llevó a participar en distintas actividades sin plantearse inicialmente llegar al nivel máximo. "En algún momento advertí que el camino recorrido permitía plantearme ese desafío y decidí completarlo. Haberlo conseguido me produce mucha alegría, pero fundamentalmente gratitud hacia todas las personas que hicieron posible ese proceso", afirmó.
El recorrido por los cuatro niveles fue, en sus palabras, "gradual, exigente y, al mismo tiempo, muy enriquecedor", en la medida en que cada etapa lo invitó a revisar críticamente su propia práctica docente. Entre las instancias formativas que destacó, están el Diplomado en Docencia Universitaria, el Diplomado en Aprendizaje-Servicio, la Comunidad de Aprendizaje sobre enseñanza y evaluación, y numerosos talleres sobre evaluación, retroalimentación, innovación, inclusión y tecnologías. Con todo, subrayó especialmente el encuentro con otros profesores y la calidad humana y profesional del equipo de la Dirección de Desarrollo Docente, donde "siempre encontré acompañamiento, generosidad y una enorme disposición para ayudar".
Entre las competencias del MACU, reconoce haber avanzado especialmente en evaluación para el aprendizaje, enseñanza para el aprendizaje, innovación educativa e Investigación en docencia, lo que se ha traducido en transitar desde una evaluación centrada en la calificación hacia una que también es oportunidad de aprendizaje, incorporando estudios de caso, rúbricas y retroalimentación, junto con la capacidad de prestar mayor atención al ambiente de aprendizaje y a la diversidad de sus estudiantes.
Un llamado a disfrutar el camino
A las y los colegas que inician o avanzan en su propia Trayectoria, el profesor Quintero los invitó a no mirar el proceso como una sucesión de requisitos, sino a conectarlo con preguntas concretas de su propia docencia y a compartir con colegas de otras disciplinas. "Que no sientan que para iniciar este camino hay que ser un experto en educación. Precisamente para eso existe la Trayectoria: para aprender progresivamente, experimentar, equivocarse, reflexionar y seguir mejorando", indicó.
Sobre los efectos concretos de este proceso, el profesor prefiere ser cauto: "Espero que sean los estudiantes quienes puedan responder mejor esa pregunta". Tras el camino transitado, aseguró que hoy prepara y piensa sus cursos "de una manera más consciente que hace algunos años", buscando un rol más activo de los estudiantes, mayor retroalimentación y formas diversas de demostrar los aprendizajes, con especial atención al ambiente en que estos ocurren.
De cara a los desafíos, se propone profundizar en la investigación sobre docencia universitaria y sistematizar las innovaciones desarrolladas en el aula. Identifica, además, a la inteligencia artificial generativa como un desafío mayor para las universidades, que deberán integrarla de forma crítica y responsable sin renunciar al juicio crítico, la argumentación, la creatividad y la capacidad de comprender a otros. "Si algo me ha enseñado esta Trayectoria es que la docencia universitaria mejora mucho cuando deja de ser una tarea solitaria y se convierte en una práctica sobre la cual conversamos, reflexionamos y aprendemos juntos", concluyó.
Por Ayskée Solís
Dirección de Desarrollo Docente