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Escuela de Verano despliega diversas actividades para hijas e hijos de la comunidad universitaria

Martes 6 de enero de 2026

Como es tradicional al inicio de cada año, este lunes 5 de enero comenzó una nueva versión de la Escuela de Verano de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, instancia en la que hijas e hijos de profesoras, profesores y del personal de apoyo a la academia pueden disfrutar de un nutrido calendario de actividades, especialmente diseñado por la Dirección de Personas y la colaboración de la Dirección de Deporte y Actividad Física.

En esta oportunidad, una de las principales novedades ha sido el alto nivel de interés que despertó la iniciativa en la comunidad universitaria, lo que se tradujo en la participación de cerca de 90 niños y niñas, cifra que representa un aumento significativo respecto de años anteriores.

“Estamos muy orgullosos de la Escuela de Verano. Este año alcanzamos un nivel histórico, doblando la capacidad debido al gran interés que ha despertado entre la comunidad universitaria. Esto nos llevó a desplegar nuestra creatividad tanto en el diseño de las actividades como en la habilitación de más espacios dentro de la Universidad”, señaló el director de Personas, Ramón Páez.

La Escuela de Verano se desarrolla en formatos de una y dos semanas, con actividades lúdicas, educativas y recreativas realizadas en distintas sedes de la PUCV. Durante todo el periodo, las y los niños son guiados y acompañados permanentemente por monitores.

“Para nosotros es muy importante entregar este beneficio y, al mismo tiempo, que las madres y los padres cuenten con él. Para la PUCV es fundamental reforzar el sentido familiar dentro de la comunidad universitaria y, en ese contexto, las hijas y los hijos también forman parte de ella: durante estos días recorren las sedes, conocen los espacios y se sienten parte de la Universidad”, explicó Páez.

Respecto del propósito formativo de la iniciativa, el director de Personas destacó que uno de los ejes centrales es el fortalecimiento del trabajo en equipo. “Todo está pensado para que los niños y niñas convivan, compartan, tengan experiencias grupales y aprendan a trabajar en equipo, lo que contribuye a su socialización”, señaló.

Asimismo, destacó la confianza que las familias depositan en el programa. “Las madres y los padres están muy tranquilos, confiados en que cuidamos bien a sus hijos y en que lo pasan muy bien. A menudo nos comentan que llegan a sus casas contando que hicieron nuevos amigos”, concluyó.

Las actividades de la Escuela de Verano se desarrollan de lunes a viernes, entre las 8:30 y las 17:30 horas.

Por Juan Pablo Guerra

Dirección de Comunicación Estratégica

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