PUCV e IFOP capacitan a 167 observadores científicos en todo Chile

Los cursos ya fueron impartidos en Talcahuano, Puerto Montt e Iquique, y durante esta semana se están ejecutando en la ciudad de Valparaíso.

29.11.2016

En el marco de la acreditación de conocimientos y competencias incluidos en el Reglamento de Observadores Científicos, que consideran las áreas de Artes y Aparejos de Pesca, Identificación de especies, Técnicas de Muestreos y Normativa Pesquera, durante el mes de noviembre la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) han realizado diversas capacitaciones a lo largo de Chile.

Erick Gaete, Jefe de la sección gestión de muestreo del IFOP se refirió a los observadores científicos como “las personas encargadas de la observación y recopilación de datos biológicos y pesqueros a lo largo del país, ya sea embarcado a bordo de naves artesanales e industriales en faenas de pesca comercial, en puntos o puertos de desembarque o descarga, o también en plantas de proceso”. Recalcando que toda la información registrada por ellos sólo puede ser usada exclusivamente para fines de investigación científica, de conservación y/o administración pesquera de los recursos hidrobiológicos del país.

El desarrollo de estos cursos masivos marca un hito muy importante en la administración y el manejo pesquero nacional, así lo indicó Luis Cocas, profesional de la División de Administración Pesquera de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, agregando que éstos representan un gran paso en el camino hacia la sustentabilidad de la actividad.

“En el mundo entero se ha reconocido la importancia de los programas de observación científica debido a que la información que ellos recolectan constituye un aporte trascendental para la toma de decisiones de manejo. De este modo, y reconociendo el rol que desempeñan, la normativa chilena ha incorporado cambios y exigencias que buscan profesionalizar el trabajo de los observadores y garantizar que sus labores sean desarrolladas en un ambiente seguro, libre de interferencia y con herramientas modernas, para que la calidad y representatividad de la información recolectada sea indiscutible”, concluyó Cocas.

De los cuatro cursos impartidos, uno se realiza como capacitación interna -Artes y Aparejos de Pesca- mientras que los demás -Técnicas y Metodologías de Muestreo Biológico Pesquero, Identificación de Especies Marinas, y Normativa Pesquera- están siendo dictados por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso bajo la coordinación del Doctor Dante Queirolo, académico de la Escuela de Ciencias de Mar.

Para el investigador es relevante que los observadores conozcan los métodos apropiados y no sólo se basen en la experiencia. “Es importante que pasen por una nivelación y estandarización de toma de datos, por esta razón la PUCV acogió las necesidades del IFOP y diseñó los programas de acuerdo a los contenidos solicitados, combinando aspectos teóricos y prácticos”.

Indicó que algunas de las complejidades de estas capacitaciones es lograr que el observador comprenda de una manera integradora los nuevos desafíos de la investigación para la administración pesquera, haciendo énfasis por ejemplo en la dificultad en la identificación de especies dada la gran diversidad existente, considerando peces, aves, mamíferos y reptiles, siendo muy complejo además reunir a especialistas. En este sentido, señala que “lo que nosotros queremos lograr no es un especialista en identificación de todas las especies, sino a un observador científico que tenga la capacidad suficiente de enfrentarse a una situación y contar con las herramientas necesarias para hacer la asignación”.

Al término de cada curso, los participantes que hayan cumplido con 80% de asistencia mínima exigida y aprueben las evaluaciones correspondientes, recibirán un certificado de capacitación otorgado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Éste le permitirá acreditar conocimientos con la finalidad de entrar a la nómina de observadores científicos que emite la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.

Por Mirta Barramuño

Escuela de Ciencias del Mar