Alumnos realizaron Fiesta de Navidad en el Campamento Manuel Bustos de Viña del Mar

Los estudiantes organizaron una valiosa actividad con sentido social donde los niños aprendieron a dibujar y a hacer manualidades, además de disfrutar de juegos inflables, música en vivo y teatro infantil.

20.10.2016

En el Campamento Manuel Bustos de Viña del Mar, el más grande del país, viven alrededor de 1050 familias. Ubicado entre el sector de Achupallas y Villa Independencia, en este rincón de la ciudad no hay alumbrado, transporte público, agua potable y alcantarillado, ni calles pavimentadas. Por el contrario, cada vez que llueve es imposible transitar en un automóvil y sus residentes deben caminar varias cuadras hasta llegar al paradero más cercano.

Con el objetivo de regalar un momento feliz a las familias de este sector de Viña del Mar, un grupo de cinco estudiantes de Ingeniería Comercial de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, realizó el sábado 17 de diciembre la actividad denominada “La Fábrica del Viejito Pascuero” donde ofrecieron una serie de juegos para los niños, talleres de manualidades, obras de teatro infantil y música en vivo en una cancha del campamento.

La iniciativa contó con el apoyo del Desafío Levantemos Chile y la colaboración de INJUV, Fundación para el Progreso, Producciones Digitales, El Mercurio de Valparaíso, Helados York, la Federación de Estudiantes de la PUCV, Ansaldi y la Revista PM.

“Esta actividad nació en el contexto de la asignatura de Iniciativa Empresarial donde tuvimos que realizar un proyecto y nosotros quisimos hacer un evento con impacto social. El requisito era ofrecer una propuesta innovadora y organizamos unos talleres de manualidades para cambiar el foco, de modo que los niños regalen un presente fabricado por ellos para sus padres”, precisó Marcelo González, coordinador general del proyecto.

El grupo es integrado también por los alumnos Daniela Luer (logística), Raúl Hayvar (recursos humanos), Ignacio Herrera (finanzas) y Nicolás Arce (medios).  

De acuerdo a lo expresado por los estudiantes, el trabajo se ha ido desarrollando durante el semestre. “Hemos tenido contactos con los niños y los dirigentes. Estamos trabajando juntos con el Desafío Levantemos Chile considerando que no es fácil vincularse con los campamentos. Ellos tienen una experiencia larga, lo que facilitó el contacto”, complementó González.

Los niños del campamento disfrutaron el pasado sábado con cada una de las actividades realizadas y pensadas especialmente para ellos. En total, colaboraron más de 55 voluntarios, entre ellos alumnos de distintas carreras de la PUCV y estudiantes secundarios, quienes se encargaron de cada detalle.

DESAFÍO LEVANTEMOS CHILE

Al respecto, Paula Herrada, coordinadora del Desafío Levantemos Chile en la Quinta Región destacó que esta iniciativa nació desde los alumnos de la PUCV y vino a cerrar un año bastante activo para esta organización que continúa trabajando con los sectores más carenciados del país.

“Hemos estado trabajando por más de tres años y medio con el Campamento Manuel Bustos. Este año desarrollamos la Tienda Vacía que impactó a mil mujeres donde se entregó ropa en una alianza que hicimos con los Mall Plaza. Estamos realizando un trabajo constante con los dirigentes y esta Fiesta de Navidad representa un broche de oro para un periodo en que el que hemos colaborado estrechamente con la comunidad”, indicó.

El Desafío Levantemos Chile apoyó el desarrollo de la Fiesta de Navidad a través de la entrega de regalos para niños de hasta 10 años con un aporte que hizo la empresa Mattel a través del programa Árbol de los Sueños que incluye la realización de siete eventos navideños en distintos jardines de la región de Valparaíso.

Por su parte, Valeska Berríos, presidenta del Comité de Villa Las Américas valoró enormemente esta propuesta que nació desde los estudiantes de nuestra Casa de Estudios.

“Estamos muy entusiasmados y agradecidos con la actividad que se realizó hoy con el esfuerzo y el empeño de los jóvenes. Todo esto generó una gran expectativa para los niños y nuestras familias. Nos da un empuje para salir adelante. Es un trabajo muy lindo. En el campamento viven 1.048 familias y tenemos grandes necesidades en el ámbito de infraestructura, por ejemplo, no tenemos caminos, hay problemas de educación y de salud, principalmente requerimos colaboración en ámbitos de apoyo familiar, así que agradecemos de corazón a los estudiantes”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio