Académicos de Pedagogía, Ingeniería y Arquitectura y Diseño realizan proyecto que beneficiará a personas con discapacidad intelectual

"What I need: Prototipo de aplicación storyboard para explorar la calidad de vida en adultos con discapacidad intelectual o del desarrollo" se titula este proyecto que creará una aplicación informática que permitirá a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo explorar su calidad de vida.

02.12.2016

Si bien en Chile la atención de las personas con discapacidad intelectual tiene una historia reconocida de varias décadas, es en los años 90 cuando se comienzan a implementar políticas públicas en pro del desarrollo de ellas en consonancia con las tendencias internacionales.

La profesora Vanessa Vega, jefa de Investigación y Estudios Avanzados de la Escuela de Pedagogía, se interesó en esta temática y ha profundizado su análisis gracias a un proyecto Fondecyt que se adjudicó y que se titula “Avanzando en el reconocimiento de las necesidades de apoyo y calidad de vida de jóvenes y adultos con discapacidad intelectual o del desarrollo”.

De acuerdo a la profesional “se deben ir generando acciones con el fin de conocer las necesidades de apoyo que requiere una persona con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo (DI/DD), lo que está directamente relacionado con su calidad de vida. Sin embargo, en el caso de las personas con DI/DD, esta realidad no siempre se concreta. A lo largo de los años esta población ha sido excluida y su atención se ha centrado en el asistencialismo y no en que experimenten resultados personales”.

Este proyecto de la educadora diferencial motivó a un grupo de profesionales de la Universidad, quienes desarrollarán una aplicación informática que permitirá a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo explorar su calidad de vida.

El equipo está compuesto por la doctora Vanessa Vega, profesionales del Proyecto Ingeniería 2030 de la Facultad de Ingeniería y Herbert Spencer, profesor de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV.

El proyecto es apoyado por el Programa de Mejoramiento de la Calidad y la Equidad de la Educación Superior (Mecesup) y es administrado por Gen-E, la Incubadora Social de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados de la PUCV (VRIEA).

SOBRE LA APLICACIÓN

“La aplicación es una serie de juegos en soporte digital de tipo Storyboard, que es un conjunto de ilustraciones mostradas en secuencia con el objetivo de servir de guía para entender una historia, que les permitirá a los adultos con discapacidad intelectual o del desarrollo, explorar las distintas dimensiones que conforman el concepto de calidad de vida”, explicó Izaskun Álvarez, investigadora del programa Educación en Ingeniería del Proyecto Ingeniería 2030 de la FIN-PUCV.

A su vez, el desarrollo de esta aplicación facilitará (a familias, profesionales, etc.) la identificación de las áreas de necesidades prioritarias, a partir de las cuales planificar sistemas de apoyo.

Según la investigadora los resultados esperados son "transferir las dimensiones del constructo de calidad de vida hacia el espacio lúdico del juego, donde la persona con discapacidad pueda desenvolverse de forma libre e intuitiva”.

FORTALEZAS DEL PROYECTO

La aplicación busca ampliar la modalidad clásica del cuestionario, muchas veces poco inclusivo ya sea por complejidad, lenguaje o extensión. Se propone a cambio un campo más expresivo, que es el del juego en soporte digital, que facilitará la trazabilidad y el levantamiento de indicadores que, de otro modo, son casi imposibles de obtener.

Asimismo, se espera establecer una red de colaboración multidisciplinar entre educadores, diseñadores e ingenieros de la Universidad de cara a un proyecto de aplicación directa, incluyendo tempranamente a las personas con discapacidad intelectual en el co-diseño de esta herramienta.

El diseño de esta aplicación posibilitará que la planificación de los apoyos derive de necesidades basadas en autopercepciones, al situar a la propia persona como actor principal y activo durante las distintas fases que comprenden el proceso: diseño, ejecución y validación.

"El hecho de planificar la propuesta bajo un paradigma de investigación participativa, supone un impacto considerable y un avance importante en la consideración social del colectivo de personas con discapacidad como sujetos con voz propia sobre las cuestiones que les atañen. Otra de las principales repercusiones de una propuesta de estas características, tiene que ver con la multiplicidad de opciones en la aplicabilidad de la herramienta. Como la aplicación está pensada y diseñada atendiendo a principios de accesibilidad y universalidad se facilita su implementación y uso en otros colectivos, que pueden ser personas sin capacidad de lenguaje oral o con dificultades de expresión, que tengan limitaciones en la lectoescritura por ejemplo", precisó Izaskun Álvarez.

La riqueza de involucrar en un mismo proyecto a académicos y estudiantes de las Escuelas de Pedagogía, Ingeniería Informática, Ingeniería Industrial, Arquitectura y Diseño, además de profesionales del Proyecto Ingeniería 2030; contribuye a fortalecer una de las misiones fundamentales de la Universidad: promover el trabajo interdisciplinar.

Además, afirmó que el carácter de aprendizaje-servicio que tiene esta propuesta ayuda a consolidar el sello valórico que caracteriza a la PUCV.

“El proyecto abre líneas investigativas escasamente exploradas. Si bien la investigación sobre discapacidad desde disciplinas relacionadas con la educación es profusa, no lo es tanto desde el mundo de la ingeniería o la arquitectura. Las aportaciones que desde disciplinas como ingeniería o arquitectura pueden hacerse al ámbito de la discapacidad son ilimitadas y deben ser explotadas y aprovechadas al máximo", concluyó.

Por Vanessa Varas y Natalia Cabrera

Facultad de Ingeniería - Facultad de Filosofía y Educación