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Investigador de la PUCV se adjudicó 67 órbitas de observación en el telescopio Hubble lo que representa un hito para la ciencia local

Sobre este logro, el académico Nicolás Tejos, que integra el equipo académico de postgrado y Licenciatura en Física mención Astronomía de la PUCV, indicó: “Si ya es difícil que elijan una propuesta chilena, que te den 67 órbitas de observación es un gran logro para la ciencia en Chile”.

02.10.2017

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), pusieron en órbita el año 1990 el telescopio espacial Hubble, cuya principal característica es que al estar más allá de la atmósfera, obtiene imágenes muy nítidas aportando con ello datos muy precisos sobre el Universo. En este contexto, el académico del Instituto de Física de la PUCV, Nicolás Tejos, se adjudicó recientemente 67 órbitas de observación para realizar investigación en longitudes de onda ultravioleta.

El Doctor, Magíster y Licenciado en Astronomía, Nicolás Tejos, a sus solo 33 años de edad, ha desarrollado importantes investigaciones sobre el medio intergaláctico, donde ha compartido con los principales especialistas en el área, tanto de Chile como de la comunidad científica internacional, principalmente de Inglaterra y Estados Unidos.

Sobre la adjudicación de 67 órbitas en el Hubble, el investigador señaló: “Las imágenes de este telescopio han abierto las fronteras del conocimiento en astrofísica de manera considerable respecto a otros equipos similares. Por ello, como chileno me siento orgulloso de que mi propuesta de investigación haya sido considerada, porque es un telescopio muy competitivo. El Hubble es el único capaz de realizar este tipo de investigaciones porque la atmosfera absorbe más del 90% de los fotones ultravioleta, y por tanto no se pueden hacer desde la superficie terrestre.

“Desde esta perspectiva, mi investigación se sustenta en el estudio del medio intergaláctico, que es todo el material que existe entre galaxias. Para explicarlo de forma más coloquial, la gente puede encontrar en internet fotos de distintas galaxias, pero el espacio que hay entre ellas es un enigma, ya que en las imágenes solo se puede observar un color negro profundo. Los científicos sabemos que este lugar está lleno de respuestas e información cosmológica sobre la estructura intrínseca de nuestro universo, la geometría, la naturaleza de la materia oscura y la naturaleza de la energía oscura, por lo que es muy interesante de investigar”, agregó.

“Sin duda, esta posibilidad de ver este espacio intergaláctico por medio del Hubble, permitirá entregar un aporte para mejorar nuestro entendimiento del universo y, en particular, mi proyecto tiene dos componentes. El primero es corroborar lo que creemos que entendemos y que se sustenta en una teoría que nos dice que en el Universo se conforma por un 4% de átomos, 26% de materia oscura y 70% de energía oscura. El segundo considera un estudio del porcentaje de átomos en el Universo, donde aún tenemos una pieza que no encaja y que está vinculada con los estudios comparativos del universo más lejano y el universo local, donde hay un 50% de átomos que no encontramos y que sabemos que existen”, comentó.

“Nuestra hipótesis es que esos átomos están en un estado de temperatura y densidad que los hace transparentes o muy difíciles de observar considerando las tecnologías existentes y que coincidirían con las características del medio intergaláctico. Por esto, el proyecto es tan importante para el conocimiento científico, ya  que nos permitirá buscar los átomos faltantes en el lugar en que deberían estar en teoría. "No tengo duda de que si corroboramos esta hipótesis, la comunidad científica tendrá la tranquilidad de que nuestro entendimiento del universo va por buen camino; y en caso contrario, habrá que revisar nuestras ideas en consecuencia con el método científico que tanto nos ha dado como sociedad”, concluyó.

Para ver la nota de El Mercurio AQUÍ