Ir a pucv.cl

Docente de la EIE-PUCV:

“La conexión SING-SIC va a permitir tener un sistema mucho más robusto y al incorporar una diversidad de fuentes energéticas, la generación de energía debiera ser más barata”

El día martes 21 de noviembre, desde las instalaciones del Coordinador Eléctrico Nacional ubicado en Santiago, se dio inicio a las operaciones de la interconexión SING-SIC, que intercambia energía entre los sistemas eléctricos del Norte Grande y Centro Sur del país.

Para realizar esta operación se instalaron refuerzos de generación en el lado sur del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), en la subestación Kapatur (en la zona de Mejillones), y en el norte del Sistema Interconectado Central (SIC), en la subestación Cardones.

Una vez que las variables de frecuencia, tensión y transferencia se encontraron en niveles de seguridad en su potencia reactiva, se produjeron los primeros intercambios de energía entre ambos sistemas.

El proyecto fue desarrollado por la empresa Transmisora Eléctrica del Norte (TEN), filial de Engie Energía Chile y Red Eléctrica Internacional, que tiene una línea de 600 kilómetros de extensión entre las regiones de Antofagasta y Atacama. Comprende una línea de transmisión de doble circuito de 500 kV, en corriente alterna, que va desde Mejillones (en la Región de Antofagasta), hasta el sector de Cardones, en Copiapó (en la Región de Atacama).

Cabe destacar que al ser de corriente alterna, esta operación permitirá la conexión a lo largo de su trazado de varios proyectos, sobre todo solares y eólicos, que se ubican en el norte del país.

Como señala el profesor de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, Sr. Patricio Robles, la conexión del SING y el SIC va a permitir tener un sistema mucho más robusto, como el existente en otros países. Además al incorporar una gran diversidad de fuentes energéticas, entre éstas las energías renovables, la generación de energía debiera ser más barata. “Hay que considerar que en el sistema del Norte Grande SING hay bastantes centrales térmicas, pero además se han ido incorporando energías en base a generación fotovoltaica. Por otro lado, en la parte norte del SIC  hay bastantes parques eólicos, entonces  vamos a poder inyectar más energía barata al sistema y eso debiera permitir, según los análisis de expertos, que el costo de la electricidad sea menor para el consumidor final”.

El docente sostiene además que el sistema del Norte Grande SING muchas veces posee un excedente de generación respecto a la demanda, lo que permitiría que esta energía fluya hacia el sur. Otras veces puede que esta situación sea a la inversa. Este intercambio de energía también abarataría los costos.

Es necesario señalar que esta interconexión considera cuatro subestaciones: dos terminales ubicadas en Mejillones y Copiapó, una subestación de transformación en Mejillones (sector Changos), y una subestación de compensación en Diego de Almagro.

Con todo lo anterior, este gran hito podría tener un positivo impacto en el desarrollo económico del país, “Es un hecho que la interconexión es una inyección para nuestro crecimiento: aumentará el PIB, de corto y de largo plazo. Las estimaciones hablan de una expansión de US$500 millones en el primer caso y de US$1.600 millones en el segundo caso”, afirmó la presidenta Michelle Bachelet.

Sin embargo, esta gran obra de transmisión eléctrica también tiene desafíos en cuanto a esquemas de control y esquemas de protección, los que adquieren un rol bastante relevante. “Al ser un sistema más grande, podría darse el caso que una falla en una subestación podría eventualmente afectar al sistema completo, ya que ahora está interconectado. En todo caso, se han considerado estudios y esquemas especiales que permiten evitar esas situaciones. Ante una falla muy grande quizás habría que separar los dos sistemas  y volver a operarlos en islas, de tal manera de  aislar el problema para que no se propague, evitando el tan temido efecto dominó. Una vez que se repare se vuelven a interconectar. Por esta razón es importante contar con esquemas de control y protecciones”, enfatiza el profesor Robles.

Tal como indica el académico, en el SING se instaló la tecnología de sincrofasores, lo que ha permitido contar con variables de forma simultánea, tales como tensión (tanto en magnitud como en fase) y frecuencias, ayudando al operador a tener un panorama completo del sistema y, en particular, en base a mediciones de ciertos parámetros, saber la tendencia que está teniendo el sistema en un estado operacional determinado, y cuál podría ser el riesgo de experimentar una falla extendida ante esa condición de demanda de generación.

“Al medir diferencias de fases entre dos puntos lejanos del mismo sistema, se puede establecer un estándar de comportamiento de las diferencias, y con esa diferencia angular debiera mantenerse un patrón en un cierto rango. Pero si se observa que empieza a aumentar esa diferencia, los operadores pueden emitir una alerta de inminente riesgo de falla”, señala el Sr. Patricio Robles.

Por último, cabe señalar que en el ahora sistema interconectado SING -SIC posee una capacidad de generación de aproximadamente 20 mil MW para una demanda actual de 12 mil MW, permitiendo así contar con un importante excedente de energía que hace mucho más estable el sistema. Sin embargo, los resultados de esta operación se verán sobre la marcha, ya que como sostiene el docente de la EIE- PUCV, ningún sistema es 100% infalible.

 

 

Fuente: Revista Electricidad

 Fotografías 2 y 3: Interchile y Revista Electricidad