Instituto de Geografía realizó Quinto Seminario Trimestral de Gobernanza Territorial

Como expositores participaron los académicos Rodrigo Figueroa, Pablo Mansilla y Clement Colin. Entre los asistentes, hubo profesores de la PUCV, UV, UNAB y UPLA, como también representantes del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Fosis, Ministerio de Obras Públicas y Ceres.

17.01.2017

El Laboratorio de Gobernanza Territorial del Instituto de Geografía de la PUCV efectuó el Quinto Seminario Trimestral de Gobernanza Territorial, encuentro que tiene como objetivo consolidar un grupo de trabajo e investigación que se centre en analizar este concepto y proponer soluciones a las distintas problemáticas territoriales que se presentan en Valparaíso.

En estas reuniones la idea es contribuir a generar un diálogo entre las disciplinas; intercambiar resultados, conceptos, teorías; construir una red; organizar congresos; reflexionar sobre la formación y enseñanza; y desarrollar publicaciones.

Como expositores participaron los académicos del Instituto de Geografía: Rodrigo Figueroa, Pablo Mansilla y Clement Colin. Entre los asistentes, hubo profesores de la PUCV, UV, UNAB y UPLA, como también representantes del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Fosis, Ministerio de Obras Públicas y Ceres.

Al respecto, el Dr. Rodrigo Figueroa del Instituto de Geografía planteó en la oportunidad que la gobernanza apunta a la construcción colectiva y de manera participativa de objetivos y acciones de coordinación entre los actores que conforman la ciudad.

“Para construir esta acción colectiva los actores van a movilizar, utilizar e inventar instrumentos y dispositivos múltiples, generando así aprendizajes colectivos u organizacionales en el proceso. Estas nuevas prácticas van influir en las reconfiguraciones institucionales y organizacionales en los territorios produciendo nuevas innovaciones territoriales”.

El concepto de gobernanza data de 1937 y en el año 2000 era considerado un concepto tabú, un caballo de Troya del neoliberalismo. Sin embargo, hoy es utilizado a nivel científico considerando las crisis que enfrentan los gobiernos y la organización de las personas en las redes y la disposición de TICS.

“Hay una demanda creciente por regionalización. Los territorios van a adoptar, adaptar, desviar, rodear los instrumentos y herramientas como las definiciones de zona de riesgo, zona de catástrofe o plan maestro para incendios (…) La gestión territorial es un desafío para la centralización del Estado considerando la falta de herramientas formales para favorecer la participación ciudadana”, complementó.

LOS CONFLICTOS TERRITORIALES Y LA NOSTALGIA

El profesor Pablo Mansilla expuso sobre la perspectiva de los conflictos territoriales y planteó que durante las últimas décadas en el contexto de la inserción de los territorios en la globalización, es posible evidenciar crecientes procesos de desterritorialización que afectan directamente a las comunidades y sus formas de vida. Estos conflictos territoriales pueden ser comprendidos como la respuesta social a las crisis del modelo de desarrollo vigente y sus consecuencias socio-ambientales.

“La no existencia de canales de gobernanza o la debilidad que los canales vigentes presentan en cuanto a: la desconcentración del poder; el reconocimiento de la diferencia y la valorización de la existencia de otras formas de construcción del saber y del hacer sobre el territorio, conducen a una agudización de los conflictos que pueden terminar en situaciones de abusos de poder y/o ejercicio de violencias en diferentes ámbitos de la vida social”, precisó.

Mansilla dio a conocer una investigación que están desarrollando en el territorio Wayuu en la frontera de Venezuela y Colombia donde se enseña geografía con la impronta de antiguas tribus y abordando conflictos recientes vinculados al narcotráfico.

Finalmente, el profesor Clement Colin expuso sobre su proyecto que plantea pensar la ciudad desde los sentimientos y las emociones. El académico señaló que las emociones han estado marginadas en las ciencias sociales, un problema limitado al triunfo de la razón.

Sin embargo, en el siglo XX las emociones empiezan a adquirir importancia en el comportamiento de los individuos y grupos sociales. “Las emociones son un producto de creencias que las personas tienen respecto a su situación social. Para entender si una emoción es reprimida o promovida importa el contexto social”, explicó Colin.

En el estudio de la geografía, las emociones fueron ignoradas. Esto cambió en 2007 con la publicación del libro “Geografías Emocionales” donde se comenzó a pensar la ciudad desde las emociones. En ese sentido, se empezaron a enfatizar las percepciones y las prácticas cotidianas para comprender la manera cómo viven las personas.

La nostalgia se ha propuesto como categoría analítica. Este término fue creado en el siglo XVIII por el sueco Johannes Hofer y era considerado una patología psicológica. En la actualidad, la nostalgia se relaciona con una especie de tristeza geográfica que se asocia a las categorías de tiempo y espacio, recorriendo ciudades que han cambiado mucho a raíz de la inversión inmobiliaria.

“La nostalgia postmoderna es un esfuerzo de memoria voluntario que induce un proceso de reconstrucción. Se reinventa un pasado y se mercantilizan las sensaciones nostálgicas. En ocasiones, se tiende a idealizar un pasado o a manipular las memorias históricas. Existe a nivel general todo un mercado de la nostalgia”, concluyó el experto.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio