Foro Valparaíso presenta XIX Cuaderno con ponencia de la Dra. Honoris Causa PUCV, Adela Cortina

El texto “El valor de las humanidades en la formación” fue presentado por el director ejecutivo, Crisóstomo Pizarro; la profesora de la carrera de Filosofía de la Universidad de Playa Ancha, Cristina Orrego; y el profesor del Instituto de Filosofía PUCV, Ricardo Espinoza.

14.08.2017

¿Cuál es el valor que tienen las humanidades para mejorar la formación de las personas? Con esta reflexión, la Dra. Honoris Causa de la PUCV, Adela Cortina, desarrolló una interesante ponencia que realizó en nuestra Casa de Estudios a fines de 2016 y este año el texto se ofreció de manera íntegra en el XIX Cuaderno del Foro Valparaíso y que fue presentado en el Salón de Honor de Casa Central.

La actividad fue presidida por el director ejecutivo del Foro de Altos Estudios Sociales Valparaíso, Crisóstomo Pizarro; la profesora de la carrera de Filosofía de la Universidad de Playa Ancha, Cristina Orrego; y el profesor del Instituto de Filosofía PUCV, Ricardo Espinoza.

En el texto, la académica española nos recuerda que para avanzar hacia una sociedad más cosmopolita se requiere considerar que ninguna persona se sienta excluida, favoreciendo una sociedad que garantice la paz entre las personas y los pueblos. “Para emprender ese camino y recorrerlo con bien es necesario educar en las distintas formas de saber y, muy especialmente, en ese tipo de conocimientos que ha recibido el hermoso nombre de ‘Humanidades’. Filosofía, Historia, Literatura, Filologías, Comunicación, Arte nos pertrechan de capacidades para encaminar las ciencias y las tecnologías hacia esa sociedad cosmopolita”.

Dentro de los beneficios que promueven las Humanidades, la Dra. Cortina describe que favorecen el despertar del espíritu crítico, arrumbando fundamentalismos y dogmatismos; ayudan a forjar la propia conciencia en diálogo con otros; orientan las investigaciones científicas y las aplicaciones técnicas sin dañar a los seres humanos ni a la naturaleza; fomentan la imaginación creadora; potencian el sentimiento de empatía, superando la trampa del individualismo; y sientan las bases de democracias auténticas, desde una ciudadanía madura, a la vez local y cosmopolita.

“Formar en la compasión, en la capacidad de ser con otros y de comprometerse con ellos, es a mi juicio, la clave irrenunciable de la formación humanista que debe ofrecerse en el siglo XXI”, plantea la académica española en el texto.

PRESENTACIÓN DEL TEXTO

En la presentación del Cuaderno, el profesor Crisóstomo Pizarro se refirió a la necesidad de contribuir a la compasión desde el sistema universitario. En esta línea, se cuestionó la relación que existe entre la razón crítica y la instrumental, sobre esta última el académico planteó que muchas universidades a nivel internacional se encargan de formar profesionales competentes y que aporten al desarrollo económico, en el marco de instituciones que responden a un modelo napoleónico.

“Desde la razón critica, hay que cuestionarse si se cumplieron efectivamente las promesas del proyecto de Modernidad. En esta línea, la discusión filosófica puede aportar a una mejor comprensión de la evolución de nuestra sociedad (…) La desigualdad que presenta el mundo no se resuelve únicamente con el uso de la razón instrumental”, advirtió.

Por su parte, el Dr. Ricardo Espinoza del Instituto de Filosofía de la PUCV abordó el contenido de una razón “cordial” que articule la teoría con la práctica, el conocimiento con la ética y la formación universitaria con las humanidades.

“El pensamiento español ha intentado de múltiples maneras articular la razón con el otro, con ese resto que no se deja subsumir por lo lógico; de allí, por ejemplo, que Ortega y Gasset nos hable de una razón ‘vital’, Zubiri de una razón ‘sentiente’ y Zambrano de una razón ‘poética’. Y ahora Adela Cortina nos trae, en medio de un Capitalismo radical y desatado por el planeta, su razón ‘cordial’”, precisó.

Finalmente, la profesora Cristina Orrego planteó que es urgente darle el valor que merecen las humanidades, considerando que algunos las ven como algo del pasado.

“Vivimos un periodo de una constante obsolescencia del saber, considerando lo fugaz que es la información. Los sentimientos son manipulados y difundidos a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Las humanidades ocupan un rol central en la educación. Para formar a personas se requiere una educación moral que enfrente las difíciles circunstancias del mundo de hoy”, señaló.

La experta de la Universidad de Playa Ancha añadió que desde las humanidades es posible formar a través del diálogo, donde nada de lo humano nos debe parecer ajeno y se requiere educar desde la compasión, con personas que sean capaces de ponerse en el lugar de otros.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio