Facultad de Teología realizó conversatorio sobre Encíclica "Fratelli Tutti" del Papa Francisco

Benito Baranda, vicepresidente ejecutivo de América Solidaria, fue el conferencista de esta instancia virtual de conversación y reflexión a partir del recién publicado documento del Sumo Pontífice.

22.10.2020

En el marco de la Semana de la Facultad Eclesiástica de Teología PUCV se realizó el conversatorio "Encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco sobre la fraternidad y amistad social en el Chile de hoy".

Benito Baranda, vicepresidente ejecutivo de América Solidaria, fue el conferencista de esta actividad, analizando desde distintas aristas las crisis no resueltas en el país durante esta última década, tomando como referencia el mensaje de Francisco en esta última encíclica papal.

Fratelli Tutti refleja una urgente necesidad de una fraternidad social y amistad sólida. En este documento se sigue el itinerario de este Papa que está acostumbrado a meternos en las periferias. En los terrenos duros y dolorosos de una sociedad que va y viene en humanidad. Es un Papa que nos incomoda, que genera controversia, discusión, nos refriega las contradicciones, las incoherencias y pone delante de nosotros a los últimos, que son los desplazados, los rechazados, los ignorados, los olvidados y lo descartable. Nos cuestiona y ese emplazamiento es extremadamente importante porque nos saca de nuestras propias comodidades”, señaló Baranda.

El profesional indicó que las tres encíclicas del Sumo Pontífice tienen algo en común: el amor por los más excluidos y la búsqueda de la justicia. “Estas no son inseparables de la fe nos dice el Papa, ya que nos invitan a vivir la fe en Cristo desde las periferias existenciales”, puntualizó el psicólogo.

Baranda explicó que con esta encíclica el Papa invita a caminar en la esperanza. “Así concluye la primera parte de este texto, ese primer capítulo que nos incita a mirarnos como sociedad, a identificar dónde encontrarnos con la hermandad en un mundo cerrado y en un callejón sin salida para la humanidad. En este contexto la barbarie en humanidad se apodera de los pensamientos, sentimientos, creencias y acciones. Este Chile desigual que le ha costado tanto enfrentar no solo las desigualdades en oportunidades, económicas o culturales, sino también la desigualdad de trato, ya que ha sido tan difícil cambiar la forma en que nos miramos o relacionamos”, enfatizó Baranda.

El profesional agregó que “el Papa Francisco nos habla de esas nuevas formas de colonización cultural, de esa cultura que tiende a unificar el mundo, pero termina dividiendo a las personas y a las naciones. Vuelve a recordarnos los efectos de esta cultura del descarte, eso que ha sido tan reiterado en sus mensajes. Esa cultura del descarte termina finalmente por descartar al ser humano. Nos insiste en que esta dignidad humana es sin frontera ante estas tensiones tan grandes por la migración, esos juicios tan lapidarios que escuchamos en Chile acerca de las personas que llegan a nuestro país por ejemplo”.

Baranda planteó la pregunta ¿Qué nos pasa hoy en Chile con el clasismo, la aporofobia, la xenofobia, con esa ansiedad de status tan grande, que termina sofocando nuestros principales valores y después deteriorando nuestras relaciones con los demás? Para el psicólogo el Papa en esta encíclica hace un diagnóstico de esa realidad, que nos impacta fuertemente en Chile, pero destaca en este escrito que caminemos en esperanza.

“Quería señalar que la madre de las esperanzas es la confianza y esta última se fragua en los vínculos humanos cuando creamos comunidad. El Papa cuando inicia la encíclica dice que Dios ha creado a todos los seres humanos iguales en derechos, deberes y en dignidad. Yo me pregunto ¿cómo estamos en Chile? Menciona el Papa que entrega esta encíclica social como un humilde aporte a la reflexión para que frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros seamos capaces de reaccionar. El Papa invita a que soñemos como una única humanidad, como caminantes de una misma carne humana, como hijos de una misma tierra que nos cobija a todos, y yo digo ¿cómo estamos en Chile? Para cada uno de nosotros o nosotras el que tenga oído que oiga, el que posea ojos que vea, y en la persona que aún late su corazón para salir de sí mismo y servir a otros, que desencadene con arrojo esa voluntad de amor y entrega a los demás. Chile lo necesita y el Papa no los recuerda en esta hermosa y profunda encíclica”, concluyó el profesional.

En este encuentro también participaron la Dra. Ana María Formoso, profesora de Valores y Ciudadanía de la Facultad de Teología PUCV; el Dr. Juan Pablo Faúndez, profesor de Doctrina Social de la Iglesia de la Facultad de Teología PUCV; el Dr. Cristián Eichin ofm, profesor de Liturgia de la Facultad de Teología PUCV, quienes reflexionaron y formularon las preguntas al conferencista invitado.

Por Natalia Cabrera Vásquez

Facultad Eclesiástica de Teología