Facultad de Filosofía y Educación organizó clase magistral sobre las nuevas formas testimoniales de la poesía chilena

El Diplomado de Poesía Chilena contó con la presencia del destacado Dr. Naín Nómez, académico de la Universidad de Santiago, que expuso sobre la poesía de la dictadura y postdictadura.

20.08.2018

Revisar algunas de las nuevas formas testimoniales que aportaron los poetas durante la dictadura y postdictadura chilena fue el objetivo de la clase magistral dictada por el doctor Naín Nómez, académico de la Universidad de Santiago en el Diplomado de Poesía Chilena realizado en Viña del Mar.

“El corte que produce el golpe de Estado en términos de la poesía en particular no significó un cese en la escritura. Cambian las situaciones, el contexto, la realidad y eso da origen a transformaciones de contenidos en la escritura. Comienza a haber una poesía dividida, de exilio y de insilio”, señaló el profesor.

Nómez informó que “el testimonio es un género distinto, un género propio, como es la memoria o la autobiografía, que son géneros realistas que tienden a expresar directamente lo que se piensa, siente o lo que quiere una persona. Por lo general, son géneros donde se habla en primera persona, se habla de lo vivido o sufrido”.

“En la poesía de la dictadura y postdictadura se trabajó mucho con lo que la gente vio. Lo que les pasó a las personas y luego se escribió sobre las memorias, que de algún modo son testimonios. En la postdictadura, uno puede decir que aunque ya no es un recuerdo de lo que sucedió sí lo que hay es un testimonio de lo presente. Los poetas se dedican a mirar este mundo que les quedó después de la dictadura para escribirlo e interpretarlo, y allí ellos se encuentran con que están en un lugar semivacío, con un espacio alienado donde no hay expectativas, y eso también uno podría considerarlo como testimonio”, informó el profesor.

Nómez indicó que, en las formas testimoniales de la poesía de la dictadura, se entiende que el sujeto poético no es real, pero tiene elementos de la realidad. “En la poesía no es el autor el que habla es el sujeto o varios sujetos que a veces dialogan. Pero en un momento histórico como es el golpe, las formas testimoniales van a ser muy importantes. Se habla también del mundo perdido, desde esa perspectiva es mucho más fuerte el exilio, ya que en él se perdió no sólo la historia sino el país, hay un tiempo y un espacio que ya no están. En el exilio está la noción de lo perdido, la nostalgia mucho más fuerte. En el insilio, los poetas que vivieron en el país estuvieron obligados a convivir en una realidad diaria mucho más represiva. Entonces lo inmediato es sumamente importante para ellos, no se quedaron pegados en la nostalgia, debieron sobrevivir”, explicó el doctor.

El profesor destacó que los personajes de los poemas de la postdictadura viven por ejemplo en lugares marginales, porque dan cuenta de lo que sucede en las poblaciones, hay una cierta desesperanza y un desencanto durante este periodo.

“Entre 1988 y 1994 hay un entusiasmo por algo que viene pero que nunca llega. El desencanto comienza a partir del 94 en adelante, donde los personajes de la poesía se sienten náufragos, fuera del sistema, entre otros aspectos a considerar”, comentó.

POETAS DEL PERIODO

“En la etapa de la dictadura, contamos con la poesía de Raúl Zurita y hubo además muchas poetas mujeres que comenzaron a escribir en la década de los 80, dando un fuerte testimonio de lo que sucedió en esa época. Hay autores como Efraín Barquero y Armando Uribe, que son poetas, que desde fuera del país hablaban de lo que estaba pasando en Chile. Los poetas Jorge Montealegre y Hernán Valdés estuvieron presos, entre otros exponentes del género”, expresó Nómez. El académico precisó que en esta poesía se puede ver mucho dolor, tristeza, pérdida, porque los poetas hablan desde lo que les pasa.

“No obstante, hay autores que se distancian mucho de lo que sucedió como Gonzalo Millán, que fue un poeta muy importante.  Él habla de la ciudad tomada, que no se puede vivir en ella, pero lo comunica a través de personajes que él crea, entonces es mucho más distanciado, o habla a través de algo que les pasa a otros, que no le pasa a él mismo, entonces allí se crea un personaje. La forma de dar cuenta de esto es muy diferente en cada uno de los poetas y además si está en el insilio o en el exilio”, aclaró.

SOBRE EL EXPOSITOR

Naín Nómez es profesor de Filosofía de la Universidad de Chile, Master of Arts de Carleton University y Ph. D. en la Universidad de Toronto, Canadá.

Ha sido profesor en la Universidad de Chile, en la Universidad Técnica del Estado, en Queen’s University de Canadá, California State University en Long Beach en Estados Unidos, la Universidad de California en Irvine, Estados Unidos y la Université de Poitiers en Francia.

Actualmente, es profesor titular y académico de Excelencia en la Universidad de Santiago de Chile. Ha participado en el consejo editorial de diversas revistas, ha publicado varias antologías de poetas chilenos y más de 100 artículos de su especialidad.

Asimismo, ha recibido las distinciones: Premio de Poesía Universidad de Alberta 1985; Premio de Poesía por obra publicada del Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2000.

Por Natalia Cabrera Vásquez

Facultad de Filosofía y Educación