Académico inglés dictó conferencia sobre la contribución de la historia en la educación de los jóvenes

El Instituto de Historia de la PUCV organizó la ponencia que fue dictada por el doctor Arthur Chapman, profesor de Historia de la Educación en la University College of London.

05.10.2016

Analizar por qué los jóvenes deben estudiar historia, para qué les sirve este aprendizaje y el valor de esta disciplina en sus vidas fueron los objetivos de la conferencia del doctor Arthur Chapman, profesor de Historia de la Educación en la University College of London (UCL).

Para responder a las interrogantes planteadas Chapman citó el estudio de diversos autores que se refieren a la materia. “Michael F. D Young en su libro ‘Bringing Knowledge Back In: From Social Constructivism to Social Realism in the Sociology of Education´ menciona que el propósito de la educación es capacitar a los alumnos en los conocimientos que mejorarán su autonomía”, precisó el doctor.

El académico agregó que Young en los 70 pensaba que la educación era para animar a los jóvenes a debatir y ser libres, pero finalmente comprendió que ellos deben tener herramientas y conocimientos para poder ser autónomos. 

En la visión de Young la historia es una disciplina, un modo de construcción del conocimiento, con sus propios conceptos y procedimientos. “La historia no son solo eventos, pues la humanidad cambia y los estudiantes en las escuelas necesitan estar entrenados en esta disciplina porque les da poder para entender y cambiar el mundo. El conocimiento empodera a las personas”, concluyó.

El profesor indicó que un modelo de educación en la historia basada en la “disciplina” de la historia ha sido una parte clave de la tradición curricular inglesa desde hace muchos años.

“An Aims-based Curriculum: The significance of human flourishing for schools” se titula la obra de Michael J. Reiss y John White. En contraste con Young que argumenta a favor de un plan de estudios basado en disciplinas, estos autores señalan que el currículo debe organizarse en torno a “Aims” (objetivos), vinculados al florecimiento humano.

Ellos se preguntan para qué es la educación, no cuáles son los temas o contenidos que se abordan, partiendo por los propósitos, objetivos o metas de la misma. “Para que los estudiantes florezcan debemos suplir sus necesidades básicas y que ellos desarrollen sus cualidades personales, su autonomía”, comentó Chapman.

EL ROL DE LA HISTORIA

El académico destaca, que al igual que otras disciplinas, la historia encarna una ética (conjunto de virtudes históricas, respeto por la evidencia, el debate y la discusión). Por lo tanto, esta disciplina puede ayudar a promulgar la democracia y el proceso de la educación racional.

“La historia es importante porque sin ella no podemos entender el tiempo. Lo que pasa en el pasado, presente y futuro. No comprendemos donde estamos sin en esta disciplina. Los procesos de cambios que vivimos y que forman nuestra trayectoria en el tiempo, deben comprenderse históricamente”, indicó.

Para Chapman la historia es relevante porque contribuye al florecimiento de los estudiantes en el mundo contemporáneo. “No podemos pensar en la historia sin pensar en que es la humanidad. La mayoría de los problemas del mundo contemporáneo pueden ser comprendidos por una mente educada históricamente, por lo que es fundamental innovar cada día en la enseñanza de esta disciplina”, concluyó.

En la actividad, estuvieron presentes Nelson Vásquez, vicerrector académico; José Marín, decano de la Facultad de Filosofía y Educación y Mauricio Molina, director del Instituto de Historia PUCV.

Natalia Cabrera Vásquez

Instituto de Historia