Proyecto Ingeniería Circular 2018 lleva a cabo una exitosa jornada de clausura

El 14 de junio se llevó a cabo el acto de clausura del proyecto Ingeniería Circular 2018, en donde los cuatro equipos finalistas dieron a conocer sus propuestas y el jurado definió el proyecto ganador.

El proyecto Ingeniería Circular es una iniciativa ideada por profesores de la Facultad de Ingeniería, que busca la interacción entre estudiantes de primer año de distintas escuelas de la Facultad, para la generación de proyectos en el marco de la sustentabilidad y la economía circular. En su segundo año de ejecución, la coordinación del proyecto estuvo a cargo de un Comité Directivo conformado por profesores de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, de la Escuela de Ingeniería Industrial, de la Escuela de Ingeniería en Construcción, y por representantes del proyecto Ingeniería 2030 PUCV.

El encuentro tuvo lugar el 14 de junio, en el Auditorio de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, en donde la Coordinadora del Proyecto y la profesora de la EIB, Paola Poirrier, dio inicio a la jornada con sus palabras de bienvenida: “Esta es la segunda versión del proyecto y estamos muy felices por nuestros alumnos, porque nuestra idea no sería posible si ellos no se entusiasmaran por participar. Nuestro sueño es llegar a que estas ideas puedan salir al mundo exterior y puedan ser un aporte a la sociedad, y eso es lo que tenemos pensado trabajar en las siguientes sesiones”. 

El jurado estuvo conformado por Ariel Leiva, Director del Programa de Investigación aplicada, desarrollo, innovación y emprendimiento del Proyecto Ingeniería 2030; César Cofré, Coordinador Técnico de Valparaíso Makerspace; Izaskun Álvarez, profesional del Programa de Educación en Ingeniería del Proyecto Ingeniería 2030; y Lorena Wilson, profesora Escuela de Ingeniería Bioquímica, y profesora de la primera versión del proyecto Ingeniería Circular. 

El proyecto ganador fue “Relleno en base a PET”, cuyo objetivo era darle un nuevo uso al plástico que se desecha, puesto que actualmente es el producto con mayor tasa de producción y consumo, ocasionando problemas medioambientales a no poder ser degradado. El equipo de jóvenes realizó diversos ensayos y prototipos de material, creando hilos y fibras a base de este material. Dentro de los posibles usos, los estudiantes identificaron el relleno para objetos de alto impacto y densidad, relleno para productos textiles, filamentos para escobillas, cuerdas, reforzamiento de otros materiales, protector para empaques, fibras de ropa, adornos, etc.

Por Andrea Rivera 

Escuela de Ingeniería Bioquímica