Premio Nacional de Literatura Manuel Silva visita la PUCV para participar de coloquio

El autor de obras como “Lobos y ovejas” (1976), “Canto rodado” (1995) y “Campo de Amarte” (2006), fue elegido Premio Nacional de Literatura el pasado 23 de agosto.

23.09.2016

Una jornada llena de poesía se vivió en el Salón de Honor de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso durante la visita del Premio Nacional de Literatura, Manuel Silva. El autor de “A sol y a sombra” llegó a la Casa de Estudios para participar de un coloquio junto a los académicos  de la PUCV, Bruno Cuneo y Virgilio Rodríguez, del Instituto de Arte, y Claudio Guerrero, del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje.

Fue un encuentro íntimo, que comenzó con la lectura del poema “Lobos y Ovejas”, en el que se reflexionó en torno a los inicios del Premio Nacional de Literatura, las características de su obra y las interpretaciones de la crítica.

Así, consultado sobre “Lobos y ovejas”, poema que ha tenido lecturas desde un punto de vista sentimental, antropológico, y también político, mencionó que “el detonante tiene menos importancia que lo que ocurre en el poema mismo. En este poema está esa lucha o agonía de ser y de querer ser, que yo creo que todos lo tenemos: querer ser algo, alcanzar algo que está lejano, que nuestra naturaleza nos impide, pero querríamos transformarnos para poderlo alcanzar. Yo creo que ni siquiera se refiere al trasfondo político de Chile, pero admito que si alguien quiere leerlo bajo esta óptica está bien”.

Sobre las características proféticas de algunas de sus obras, como “Manu militari”, aclaró que “en ese momento, los golpes militares en América Latina estaban en todos lados. En Chile, en el año 69 se podía presumir. Y ahí aparece la figura del presidente de terno azul oscuro, que fue la indumentaria que caracterizó a Allende. En ese sentido hay una visión que se anticipa a lo que va a ocurrir, pero eso estaba ocurriendo en toda América Latina”.

¿Cómo observa la relación entre la contingencia y la memoria con la poesía?

Las relaciones son muchas y multifacéticas. Yo creo que el poeta tiene que tener las antenas muy puestas en todas las dimensionas. La escritura es un momento privado, un momento en el que uno se recoge hacia su mundo interior y de ahí surge la palabra, pero el resto del tiempo uno tiene que estar como una esponja absorbiendo todo lo que ocurre en el ámbito político, social y económico.

Manuel Silva además de poeta también es publicista, ¿hay alguna influencia de esta veta profesional en su poesía?

Yo creo que sí, sobre todo en el lenguaje, en la brevedad, en la síntesis. Yo me doy cuenta que al escribir uno no puede ser muy latero. Hay que escribir condensado, que las cosas tengan peso no por la extensión, sino por la condensación.

¿Cómo fue la experiencia de participar en este coloquio en la Católica de Valparaíso?

Me pareció muy bien la modalidad de que el poeta esté acompañado de personas que han leído su obra, que la conocen y que le pregunten sobre eso. También estar frente a un auditorio de alumnos de la Universidad, que tengo muy pocas oportunidades de hacerlo, y no había visitado nunca la PUCV, así que estoy muy conforme, muy contento, incluso dije más de lo que tenía pensado decir.

Por Nicolás Jara

Dirección General de Vinculación con el Medio

Fotografía: Ángela Tobón