Corporación La Matriz y el trabajo realizado durante el 2016

Diversos programas de capacitación y talleres de danza, música, cine, deporte y recreación realizados este año apuntaron a mejorar la calidad de vida de las personas del sector.

13.12.2016

Trabajar con la comunidad, más que un lugar común, se ha transformado en uno de los pilares del compromiso y la vocación pública de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que persigue que sus acciones se vinculen de manera fluida en los ámbitos regional, nacional e internacional.

Con este propósito, la Dirección de Vinculación con el Medio de la Casa de Estudios ha promovido durante el año 2016 diversas acciones en conjunto con la Corporación La Matriz que preside el párroco Gonzalo Bravo. Estas actividades, lideradas por la Corporación y vecinos del sector, que se realizan en salones de la parroquia y en colegios del barrio, buscan abrir nuevos espacios y oportunidades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas.

Tal es el caso del segundo taller de cueca “La previa pa’l 18”, dirigido a vecinos del Barrio La Matriz, y que tan buen recuerdo dejó durante el 2015. Casi un mes antes de Fiestas Patrias, durante todos los días sábado, se realizaron clases de cueca impartidas por monitores del Conjunto Folclórico PUCV Margot Loyola. El proceso culminó con una presentación abierta a la comunidad en el marco de la tradicional Misa a la Chilena.

Finalizadas las clases, se ha seguido trabajando en la conformación del Conjunto Folclórico del Barrio La Matriz. Para la jefa de Proyectos Culturales de la PUCV, Kareen Stock, “el principio nuestro no ha sido ir con algo esporádico o asistencialista, es decir, realizar una actividad y luego retirarse, sino que haya una permanencia en el tiempo, para finalmente provocar un cambio que mejore algún aspecto de la vida de las personas, como por ejemplo, entregando una experiencia a través de lo cultural, que permita desarrollar lazos más importantes o generar otro tipo de destrezas”.

En ese contexto, la Universidad ha impulsado y patrocinado a través de su Dirección General de Vinculación con el Medio y la participación de académicos Instituto de Música de la PUCV, la creación de la Orquesta Infantil y Juvenil de la Corporación La Matriz. Para concretar este proyecto se contó con el aporte de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI) para obtener los instrumentos, y el auspicio de la Empresa Portuaria de Valparaíso para ayudar a financiar las clases.  

Actualmente, los 30 menores seleccionados ya se encuentran trabajando con instrumentos de cuerda (violín, viola, violonchelo y contrabajo) y el objetivo es incorporar en un par de años más otros instrumentos de viento y percusión. “Lo que se intenta es dar oportunidades a niños y jóvenes del sector para que puedan desarrollarse culturalmente. Pero también humanamente al ofrecer otras herramientas, pues no solo se entregan contenidos musicales o competencias interpretativas, sino también disciplina, responsabilidad, perseverancia, trabajo en equipo y una serie de otros valores que van en beneficio de los niños y las familias del barrio”, explica el profesor del IMUS, Félix Cárdenas.

APOYO A LA TERCERA EDAD

También con el patrocinio de la PUCV, durante este año se realizaron en la Iglesia La Matriz talleres para adultos mayores, los cuales han permitido sacar a relucir todo el potencial de este segmento de la población.

Entre ellos destaca el de Cine para el Adulto Mayor, donde además de encontrarse con sus pares, los adultos mayores aprendieron a contextualizar las obras, intercambiar puntos de vista y recordar datos sobre el lugar donde fueron realizadas. Se ha logrado incorporar una nueva forma de esparcimiento en los encuentros semanales de clubes de adultos mayores que funcionan en La Comunidad La Matriz.

“Reviven eventos de sus vidas y los relacionan con la película, les evoca muchos momentos de su historia. Y eso es muy importante para una persona mayor, se tienen momentos hermosos de la vida, que en último término son un antídoto contra cualquier depresión”, explica Isabel Margarita Ramírez, gerontóloga a cargo del taller, valorando que esta actividad grupal ha constituido una estimulación sensorial, visual, auditiva, cognitiva y emocional a las personas mayores que tomaron parte en ella.

Otros talleres han sido aquellos dirigidos a personas que cuidan a familiares o conocidos de su entorno que presentan dificultades motoras. Con la colaboración de su CFT UCEVALPO, la Universidad puso marcha un taller de “Cuidados para el adulto mayor postrado”, del que ya se han realizado dos con más de 20 participantes cada uno, dirigido a personas que desean obtener conocimientos y desarrollar habilidades para el cuidado de adultos mayores o de personas que viven en situación de inmovilidad física.

CAMBIOS REALES EN LA COMUNIDAD

En otro ámbito, la Católica de Valparaíso desarrolló este año un programa educativo de Pedagogía Social a través de la Escuela de Educación Física, produciendo un acercamiento con escuelas vulnerables del Gran Valparaíso a través de la implementación de talleres de recreación, malabarismo, parkour (movilidad corporal), deportes colectivos y educación medioambiental.

Este programa es un tipo de intervención educativa centrada en potenciar todos los ámbitos valóricos de formación que entregan estas actividades recreativas y deportivas. Con esta iniciativa, se busca dar sentido y conexión a la formación de valores, fomentando la superación individual, acciones asociativas, el respeto a las normas y la adopción de estilos de vida saludable.

El padre Gonzalo Bravo, párroco de la Iglesia La Matriz y académico de la PUCV, destaca la disposición y actitud transformadora que promueve la Universidad, en un contexto en el que “abundan los actos de intervención y no de transformación. Gracias a Dios, la PUCV ha entendido que tiene que haber una instalación en el lugar, de manera de poder fortalecer aspectos concretos que dinamicen el cambio real en una comunidad local y no una intervención puntual para poder llevar un programa institucional”.

El párroco destaca el trabajo con la Dirección General de Vinculación con el Medio, la cual ha realizado una “acupuntura de transformación”, saliendo de los límites de las aulas y llevando a su entorno inmediato la música, el cine, el deporte y la recreación.

Dirección General de Vinculación con el Medio