Comienza a operar Comisión para la Prevención, Acompañamiento, Investigación y Sanción de Conductas de Acoso, Hostigamiento, Violencia y Discriminación Arbitraria

“Esta comisión se inscribe en el esfuerzo que hemos estado realizando en la PUCV y desde la Rectoría en términos de tener una política institucional y una conducta como Universidad de tolerancia cero frente a cualquier manifestación que se vincule con acoso, hostigamiento, violencia o discriminación arbitraria”, precisó el rector Claudio Elórtegui.

22.06.2018 

En la Sala del Consejo Superior de la Casa Central se realizó la primera reunión constitutiva de la Comisión para la Prevención, Acompañamiento, Investigación y Sanción de Conductas de Acoso, Hostigamiento, Violencia y Discriminación Arbitraria de la PUCV.

La comisión es presidida por la académica de la Escuela de Psicología, Carmen Gloria Núñez e incluye al Pro Secretario, Fernando Castillo; el director de Asuntos Estudiantiles, David Letelier; el profesor de la Escuela de Derecho, Jaime Vera; el profesor de la Facultad de Teología, Juan Pablo Faúndez; la presidenta del Sindicato Alberto Hurtado, Lorena Yáñez; la representante del Sindicato Número 1 Interempresas, María Cecilia Herrera y la representante estudiantil, Carolina Herrera.

La reunión fue presidida por el rector Claudio Elórtegui, quien recordó que esta primera sesión constituye el término de una etapa y el comienzo de otra dentro de una misma tarea. “Esta comisión se inscribe en el esfuerzo que hemos estado realizando en la PUCV y desde la Rectoría en términos de tener una política institucional y una conducta como Universidad de tolerancia cero frente a cualquier manifestación que se vincule con acoso, hostigamiento, violencia o discriminación arbitraria”, precisó.

El rector recordó que en el Claustro Pleno de 2016 se encargó de formular una declaración de principio donde se planteó que se van a tomar todos los esfuerzos para no tolerar este tipo de conductas al interior de la Universidad.

“Esta comisión va a desarrollar un trabajo de gran responsabilidad. Desde el punto de vista de su función sancionadora, las decisiones que se tomen involucran a personas y cada una de las situaciones son lamentables. Está en juego el cuidado, la defensa y la preocupación por las víctimas como también por los acusados. Siempre debe prevalecer la presunción de inocencia y el debido proceso. Hay que generar las condiciones para avanzar más allá de las sanciones y cambiar la cultura imperante para que tengamos mejores relaciones al interior de la Universidad y se promueva la justicia, igualdad y equidad de género”, indicó.      

SANCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO

En esta misma línea, la presidenta de la comisión, Carmen Gloria Núñez, planteó que la idea es avanzar en la prevención y el acompañamiento a las víctimas y los acusados para realizar una labor integral.

La comisión contará con una fiscal exclusiva para este tipo de denuncias, que llevará a cabo las investigaciones y estará a cargo de los sumarios. Además, tendrá una secretaria ejecutiva, liderada por la profesora de la Escuela de Derecho, Marcela Le Roy. 

“El principal desafío de la comisión es que sirva efectivamente para regular las relaciones entre las personas dentro de la Universidad. Ojalá que no sea una comisión sólo punitiva, sino que también se propongan formas de prevención y para dar acogida a todas las personas que se han sentido vulneradas”, agregó.

La experta de la Escuela de Psicología, señaló que este es un tema que se ha visibilizado de manera reciente en las universidades y algunas profesoras han tenido que perfeccionarse para saber cómo recibir las denuncias cuando se dan en un contexto universitario, que no es el mismo a otros espacios. “Son relaciones entre adultos, las personas deben verse de manera continua y además los estudiantes se encuentran con un objetivo que es formarse profesionalmente. Se cruzan varios elementos: la formación profesional y entre medio pueden haber casos de abuso, hostigamiento o discriminación”, indicó.

La profesora Núñez recordó que cuando se hizo el protocolo para regular los abusos se pensó en ofrecer  instancias de acompañamiento tanto a la persona que denuncia como a la denunciada. “Es importante confiar en la capacidad de cambio de las personas, que se sientan acogidas y acompañadas, que no sea un proceso burocrático donde la persona va y llena un formulario para entregar en un mesón. Es necesario que se le escuche y acompañarlo dentro del proceso que esperamos no sea tan largo. Las víctimas cuando van a denunciar se sienten re-victimizadas, pues deben dar el testimonio muchas veces, recordar los hechos traumáticos, volver a exponerse y hablar públicamente de situaciones delicadas. Pensamos evitar esto y mejorar el acompañamiento”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio