Impacto social desde la ingeniería a la educación: Programa de Liderazgo Colectivo de Enseña Chile

El trabajo con impacto social es posible desde la ingeniería. Especialmente en educación, un área que requiere de trabajo colaborativo y multidisciplinario para generar los cambios que se necesitan. Eso busca aportar el trabajo de la Fundación Enseña Chile con su Programa de Liderazgo Colectivo, instancia donde profesionales trabajan por dos años impartiendo clases a tiempo completo y remuneradamente en contextos de alta vulnerabilidad de 10 regiones del país, mientras se forman en liderazgo pedagógico, personal y sistémico.

Rodrigo Herrera (Alumni 2012), Eileen León (Alumni 2016) y Juan Páez (Alumni 2017) estudiaron en la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y, en distintos momentos de sus carreras, decidieron dedicarse a la educación. Por eso ingresaron a Enseña Chile, donde se encontraron con una red amplia y diversa de profesionales que trabaja por un propósito común: que un día todas las niñas y niños en Chile reciban educación de calidad.

«Si bien estudié ingeniería, siempre estuve vinculado a la educación de alguna u otra forma: en programas de reforzamiento en los colegios, dentro de la misma universidad haciendo ayudantías, siempre estuvo la educación en mí. Pero el 2011, con el movimiento social, me vi en la necesidad de meter las manos en la masa, más que ser un agente opinante, convertirme en un actor dentro de la educación en Chile», cuanta Rodrigo Herrera sobre qué lo motivó a postular al programa al terminar su carrera. Después de esta experiencia pudo unir sus intereses por la ingeniería y la educación y actualmente trabaja como académico en la Facultad de Ingeniería de la PUCV.

Eileen León estaba cursando su doctorado en Ingeniería Ecológica en la State University of New York cuando decidió ingresar a Enseña Chile. Conocía la fundación desde el pregrado y siempre había estado involucrada en proyectos sociales. «Es una experiencia transformacional en términos personales y profesionales. La persona que entra a este programa sale como un profesional distinto, le permite adquirir perspectiva de qué cosas son importantes y encontrar una vocación. Esta perspectiva permite saber hacia dónde quiero ir o qué quiero hacer con mi futuro y pienso que eso es muy valioso», cuenta la profesional que hoy trabaja como mentora de formación en Enseña Chile Valparaíso.

Cerca del 40% de quienes pasan por el Programa de Liderazgo Colectivo continúan trabajando en comunidades escolares en distintos cargos. El resto se dedica a labores en ONG y universidades, sector privado y púbico, emprendimientos y otros. Para todos, el programa aporta en su desarrollo personal y profesional. «Si bien uno está en el rol de enseñar, uno aprende demasiadas cosas. Es algo que sirve para organizarte y hay un crecimiento notable en cuanto a las habilidades blandas, porque estás exponiendo y hablando todo el día, todos los días. Después del programa, en el ámbito profesional, no hay problema en llevar una reunión, en liderar, en hablar frente a mucha gente y lograr objetivos, porque eso se hace cada 90 minutos en la sala de clases», cuenta Juan Páez, actual gerente de operaciones en Vaalapyme.

La experiencia recopilada en el Programa de Liderazgo Colectivo de Enseña Chile es valorada tanto por su impacto social como por los conocimientos y habilidades desarrollados por los profesionales. Al respecto, el vicedecano de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso sostiene que «es alentador ver que recién egresados muestren su compromiso de aportar a la sociedad en distintas iniciativas, en este caso participando en un rol educativo de niños de zonas vulnerables, a través de la que ofrece Enseña Chile».

«Creo que la decisión que han tomado dice algo de la cualidad de los egresados al aportar como personas a la sociedad, de una forma que va más allá del que obviamente permite la profesión que han elegido. Me gusta pensar que esto es un reflejo de nuestra identidad institucional, en parte debido al sentido de propósito que han desarrollado al madurar como personas y en parte por la experiencia de haber pasado por nuestra la Universidad», concluye el vicedecano de la FIN-PUCV.